Evangelios sinópticos
La palabra «sinóptico» procede de las palabras griegas sun (syn, «junto») y oyi» (opsis, «ver»), por lo que viene a significar, para ser vistos juntos.
Es evidente que, entre los Evangelios de San Mateo, San Marcos y San Lucas, existen sorprendentes semejanzas que no habían pasado desapercibidas. Pero fue J.J. Griesbach quien, en 1776, presentó un documentado trabajo en el que, de forma muy convincente, ponía de manifiesto estas coincidencias, publicando las partes comunes de los mismos en tres columnas. Fue él quien introdujo el término «sinóptico» que fue aceptado inmediatamente.
Desde entonces se han formulado diversas hipótesis para explicar tanto los puntos en común que todos ellos tienen, como las aportaciones que, en cada uno, se introducen.
San Irineo, en 170, estableció la cronología de cada Evangelio que determinó el orden en el que fueron incluidos en el Canon. Sin embargo, en la actualidad, se admite la posibilidad de que fuera el Evangelio de San Marcos el primero en ser escrito. Para algunos autores, San Mateo lo utilizó para escribir el suyo y San Lucas, finalmente, hizo uso de ambos.
No obstante, en los últimos años ha ido cobrando fuerza la teoría de la llamada «fuente Q» un texto perdido que no sería un Evangelio, en el sentido que hoy le damos, sino una recopilación de las enseñanzas de Jesús, utilizada por los tres evangelistas. Junto a ella, cada uno pudo utilizar otras fuentes lo que permitiría explicar las diferencias que se advierten en cada uno de los Evangelios sinópticos.
Es interesante destacar que San Marcos escribió en griego, probablemente en Roma, con destino a los cristianos que procedían del paganismo. Por eso, su Evangelio se dirige a todos los hombres y en él se ofrece una clara exposición de Jesucristo como Hijo de Dios.
San Mateo es un judío que, aunque con claras influencias helenísticas, escribió en arameo, el idioma utilizado en aquellos momentos en Palestina, aunque lo redactó en Siria. Parece probable que la versión definitiva fuera obra de uno de sus discípulos. Orientado hacia los judíos presenta a Jesús como el Mesías anunciado, aunque rechazado por quienes esperaban el cumplimiento de las profecías.
Lucas es un médico que escribe para cristianos procedentes del mundo clásico y lo hace en griego, probablemente en Grecia. Es el único evangelista que no es judío. Su gran cultura le permite reunir materiales procedentes tanto de esa fuente común como de otras, para componer un relato en el que presenta a un Jesús Profeta y Salvador de todos los hombres, incidiendo en la imagen de un Cristo misericordioso pendiente de los más necesitados.
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