Doron
En los primeros siglos del Cristianismo, los fieles presentaban en el Ofertorio el pan y el vino que iba a ser consagrado. Los que sí lo eran recibían el nombre de doron, mientras que los sobrantes, eran bendecidos en el Ofertorio y los fieles se lo llevaban al término de la ceremonia. Estos últimos se denominaban antidoron.
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