Doctor de la Iglesia
Es el título con el que la Iglesia honra, de manera especial, a aquellos Santos que destacaron por su saber y sus aportaciones a la definición de los dogmas o a la enseñanza de la doctrina del Cristianismo.
Desde los primeros siglos fueron reconocidos como tales San Ambrosio (340-397), San Jerónimo (346-420), San Agustín (354-430) y San Gregorio Magno (540-604) a los que se les denomina también «Padres de la Iglesia».
Mientras tanto la Iglesia de rito oriental, que aún no se había separado de Roma, consideraba como doctores a San Atanasio (296-373), San Basilio (329-379), San Gregorio Nacianceno (328-329) y San Juan Crisóstomo (347-407).
Estas declaraciones «espontáneas» fueron reguladas por el Papa San Pío V, en 1568. El año anterior ese Papa había proclamado como doctor a Santo Tomás de Aquino (1225-1274). Al mismo tiempo, incorporó los cuatro doctores antes citados de la Iglesia Ortodoxa.
Paulatinamente, fueron siendo proclamados otros, hasta alcanzar el número actual de 28 doctores y doctoras, aunque hay varios que pueden recibir el mismo título en el futuro.
La primera mujer proclamada doctora fue Santa Teresa de Jesús y posteriormente lo fueron Santa Teresita del Niño Jesús y Santa Hildegarda de Bingen.
La lista completa, junto con los primeros «Padres de la Iglesia» está integrada por:
Santo Tomás de Aquino (1225-1567), también conocido como «Doctor Angélico». Proclamado en 1567.
San Buenaventura (1221-1274). Proclamado en 1588 y conocido como «Doctor seráfico».
San Anselmo de Canterbury (c.1034-1109). «Doctor magnífico». Proclamado en 1720.
San Isidoro de Sevilla (560-636). Proclamado en 1722.
San Pedro Crisólogo (400-450). Proclamado en 1729.
San León I el Magno (400-461). Proclamado en 1754.
San Pedro Damián (1007-1072). Proclamado en 1828.
San Bernardo (1090-1153). Proclamado en 1830, llamado «Doctor melifluo».
San Hilario de Poitiers (300-367). Proclamado en 1851.
San Alfonso María Ligorio (1696-1789). Proclamado en 1871.
San Francisco de Sales (1567-1622). Proclamado en 1877.
San Cirilo de Alejandría (376-444). Proclamado en 1882.
San Cirilo de Jerusalén (315-387). Proclamado en 1890.
San Beda el Venerable (673-735). Proclamado en 1899.
San Efrén de Siria (306-373). Proclamado en 1920.
San Pedro Canisio (1521-1597). Proclamado en 1925.
San Juan de la Cruz (1543-1591). Proclamado en 1926. «Doctor místico».
San Alberto Magno (1200-1280). Proclamado en 1931. «Doctor universal».
San Roberto Belarmino (1541-1621). Proclamado en 1931.
San Antonio de Padua (1195-1231). Proclamado en 1946. «Doctor evangélico».
San Lorenzo de Brindisi (1559-1619). Proclamado en 1959. «Doctor apostólico».
Santa Teresa de Jesús (1515-1582). Proclamada en 1970.
Santa Catalina de Siena (1347-1380). Proclamada en 1970.
Santa Teresita del Niño Jesús (1873-1897). Proclamada en 1997.
San Juan de Ávila (1500-1569). Proclamado en 2012.
Santa Hilegarda de Bingen (1098-1179). Proclamada en 2012.
San Gregorio de Narek (945-1010). Proclamado en 2015.
Como puede constatarse entre los que figuran en la relación hay cuatro nacidos en la actual España: San Isidoro de Sevilla, San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús y San Juan de Ávila. A ellos podrían sumarse otros tres nacidos en territorios que, en aquellos momentos pertenecían a la Corona española: San Alfonso María Ligorio (reino de Nápoles), San Pedro Canisio (Países Bajos) y San Lorenzo de Brindisi (reino de Nápoles).
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