Codicia
Es el deseo desordenado de riquezas y, en ocasiones, se confunde con la avaricia. Sin embargo, la avaricia hace referencia a la conservación de lo adquirido, mientras que la codicia responde al deseo de adquisición de nuevos bienes, algo legítimo dentro de unos límites razonables. El exceso o desorden en esta aspiración es lo que llamamos codicia.
Condenada ya en el Antiguo Testamento y, por supuesto, en el Nuevo Testamento como pecado contrario a la caridad y, especialmente grave, cuando fija como único objetivo la posesión de bienes terrenales.
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