Cinta
En la catedral de Tortosa, en una magnífica capilla, se venera la imagen de Ntra. Sra. de la Cinta, patrona de la ciudad, y debidamente protegido un relicario con la «Santa Cinta» que, según la tradición recibió un sacerdote, de manos de la propia Virgen María, en la noche de 24 al 25 de marzo de 1178. Se trata de la cinta o cíngulo confeccionada por la propia Virgen que, en esos momentos, ceñía su túnica.
La devoción a tan preciada reliquia adquirió un profundo arraigo popular, especialmente desde la fundación, en 1617, de la cofradía de la Santa Cinta.
Conservada en un relicario de plata que desapareció durante la guerra civil, era considerada especial protectora de los partos, por lo que se cortó un fragmento que, en otro relicario, era llevado a las casas de las parturientas. También fue costumbre que las reinas de España solicitaran el envío del relicario. La primera ocasión en que viajó a Madrid fue en 1629, con ocasión del embarazo de la reina Isabel de Borbón, la primera esposa de Felipe IV. Desde entonces, lo hizo en numerosas ocasiones, acompañada por un miembro del capítulo que lo depositaba en el oratorio de palacio, hasta el alumbramiento de la soberana.
Desaparecido el relicario mayor, el 9 de julio de 1939 hizo su entrada en la catedral el otro relicario, que actualmente se venera, el cual había sido ocultado junto con otros elementos del tesoro catedralicio.
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