Cátedra
Es la sede o trono existente en toda catedral que simboliza el magisterio y la potestad del obispo como pastor de la Iglesia particular que le ha sido encomendada. De la misma manera que en el ámbito civil la cátedra es el símbolo de la autoridad docente de quien la desempeña, el catedrático, en el ámbito eclesiástico representa la misión pastoral del obispo y es el punto de referencia de la comunión de los fieles en torno a su pastor.
Sólo puede sentarse en ella, el obispo diocesano u otro obispo al que se lo permitiera, pero lo habitual es que cuando celebra en otra catedral, se disponga un sitial distinto, junto a la sede la misma.
La cátedra suele realizarse con materiales nobles y es frecuente colocar las armas del correspondiente obispo en el respaldo. Habitualmente se accede a ella a través de unas gradas, cuyo objeto es que esté elevada para que el obispo pueda ser visto por los fieles. Está prohibido que sobre la sede o cátedra se coloquen baldaquinos.
Se coloca en el lado de la epístola y el origen de esta costumbre procede de la época en la que los obispos asistían a las celebraciones litúrgicas aunque no las presidieran.
Debe hablar desde la cátedra, a no ser que la condición del lugar aconseje otra cosa y en ella administra el Sacramento de la Confirmación y el del Orden.
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