Capilla ardiente
Durante las exequias solemnes por algún difunto distinguido solía instalarse un gran túmulo adornado con numerosas velas y cirios. De ahí surgió este término de «capilla ardiente» por las muchas luces encendidas que se utiliza, asimismo en castellano se usa para designar el lugar donde se vela el cadáver y el oratorio provisional instalado en su casa.
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