Birrete
También llamado «birreta» es una prenda de cabeza, distintiva de los cardenales. Tiene forma similar a los bonetes, con cuatro picos y tres crestas sin borla entre ellas, colocándose de manera que quede a la izquierda la parte que carece de cresta. Son de color rojo y los impone solemnemente el Sumo Pontífice.
Antiguamente la imposición del birrete tenía lugar en el transcurso del consistorio secreto que precedía al público en el que se le imponía el capelo. Al caer en desuso esta prenda, ahora tiene lugar en el consistorio público, tras la profesión de fe y el juramento.
Al imponérselo, el Papa pronuncia la fórmula: «Recibe este birrete rojo como signo de la dignidad del oficio de cardenal, que significa que estás preparado para actuar con fortaleza, hasta el punto de derramar tu sangre por el crecimiento de la fe cristiana, por la paz y armonía entre el pueblo de Dios, y por la libertad y extensión de la Santa Iglesia Católica Romana». Junto al birrete se le entrega el pliego con el título asignado.
En otra ceremonia se les suele hacer entrega del anillo cardenalicio «signo de dignidad, de solicitud personal y de más sólida unión con la sede de Pedro». Suele ser de oro, con una amatista y las armas pontificias grabadas.
El Papa puede delegar la entrega en otra persona, cuando el nuevo cardenal no puede estar presente en Roma. Para llevar el birrete hasta el lugar de su residencia se utilizaba la figura del ablegado que podía ser un clérigo o un laico. En este último caso y para resaltar la importancia de su cometido, desde el momento de su salida de Roma vestían el hábito clerical y la manteleta de prelados, recibiendo el título de monseñores.
En España y en otros países el Jefe del Estado tenía el privilegio de imponer el birrete a los nuevos cardenales creados.
Respecto al diseño de la prenda, ha habidos casos en los que se han utilizado birretes con cuatro crestas, algo indebido dado que está reservado al Papa, que nunca lo ha usado. Tampoco es correcto el uso de borla en la parte superior del birrete, aunque ha habido purpurados que se la han colocado para «embellecerlos».
Los birretes de los cardenales que pertenecen a las Iglesias de rito oriental son completamente diferentes y se adaptan a las tradiciones litúrgicas que les son propias.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.