Baptistas
Miembros de una iglesia protestante surgida en Inglaterra a comienzos del siglo XVII. Uno de sus principales impulsores fue John Smyth que abandonó la iglesia anglicana, por lo que tuvo que exiliarse, con un grupo de seguidores, a Amsterdam, donde entró en contacto con los mennonitas, uniéndose a ellos.
Debido a esa decisión, algunos de los que les habían acompañado al exilio decidieron regresar a Inglaterra, con Thomas Helwys al frente, que terminó muriendo en la cárcel.
Los baptistas se escindieron en dos corrientes: General y Particular. La primera compartía algunas de las doctrinas arminianas, mientras que la segunda se caracterizaba por su adhesión al concepto calvinista de la predestinación. En 1891, se unieron ambas corrientes para fomar la Unión Batista de Gran Bretaña e Irlanda, aunque el número baptistas británicos no es muy elevado.
Muy distinto es el caso de los baptistas norteamericanos. Fue un predicador inglés llamado Roger Willians quien introdujo esta doctrina en las entonces colonias británicas, cuando desembarcó en Boston en 1631. Expulsado de Massachussetts por este motivo, fue el fundador de una nueva colonia, el actual estado de Rhode Island y la ciudad de Providence. Inicialmente, pertenecían a los Batistas Generales, aunque muchas de sus comunidades terminaron integrándose en los Particulares. Éstos, por su lado, habían sido introducidos en ese mismo estado de Rhode Island hacia 1642 por John Clarke y, tras diversos avatares, lograron una importante implantación en diferentes estados. En la actualidad, es la confesión más numerosa de los Estados Unidos, después de los metodistas, aunque están muy escindidos.
La característica fundamental de los baptistas es el rechazo al bautismo de los niños. Sólo lo pueden recibir los adultos, tras una experiencia de fe, mediante la inmersión. Se organizan en comunidades y rechazan cualquier otra estructura superior. Aunque disponen de pastores y diáconos, no constituyen un estamento sacerdotal sino que, en gran medida, son simples gestores de la comunidad.
Para ellos, en la Sagrada Escritura radica la autoridad suprema en cuestiones de fe. Se reúnen en templos desprovistos de todo tipo de ornato, donde se lee y comenta la Biblia, se reza, se canta y los miembros de la comunidad exponen sus experiencias. Una vez al mes celebran la Cena del Señor, aunque no admiten la presencia real de Jesucristo en las especies eucarísticas, ya que se trata de un mero símbolo del Sacrificio del Calvario.
Una de las características más importantes de las iglesias baptistas es su acusado espíritu misionero que les ha llevado a muchos países del tercer mundo, donde desarrollan una gran labor asistencial en el ámbito de la educación y de la asistencia sanitaria, con participación de un significativo número de misioneros.
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