Amén
Palabra de origen semítico que suele traducirse como «Así sea», presente en la liturgia judía de donde pasó a la cristiana, desde los tiempos apostólicos. Sin embargo, como señalaba el entonces profesor Ratzinger, «Amén» tiene la misma raíz, ‘mn’, que «Fe», por lo que expresa mejor «fidelidad, firmeza, firme fundamento, permanecer, verdad». En definitiva, mejor que «Así sea», se podría traducir como manifestación de «Creo».
Con ella, los fieles expresaban su asentimiento a las oraciones del sacerdote. En la actualidad, se utiliza como aclamación, al final de todas las doxologías.
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