Agua bendita
Agua a la que, a veces, se añade un poco de sal, que el sacerdote bendice y se utiliza con diferentes fines litúrgicos.
El agua bendita es un sacramental y su aspersión está presente en muchas ceremonias. A la entrada de todos los templos se dispone en una pila de la que la toman los fieles para santiguarse. Con agua se efectúan las aspersiones del féretro en las exequias y en varias de las celebraciones que tienen lugar a lo largo del año litúrgico, recordando el sacramento del Bautismo. La bendición del agua ocupa un lugar preferente en la vigilia pascual, en la que se renuevan las promesas que los padres y padrinos efectuaron, en nombre del neófito, al entrar a formar parte de la comunidad de los fieles.
Se utiliza también en todas las bendiciones previstas en el ritual, en las que el sacerdote utiliza el hisopo humedecido en el acetre.
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