Perro
Existía el perro doméstico, querido y apreciado de la familia; pero este cariño al perro debe tener sus límites: los derechos de los hijos deben estar muy sobre él (Mt 15, 26). El perro es el amigo del hombre, al que se entrega en plenitud y por el que hacen cuanto sea necesario, hasta lamerle las llagas, incluso como terapéutica (Lc 16, 21). Existe también el perro vagabundo, salvaje y peligroso (Prov 26, 17), despreciado y símbolo de desprecio (Mt 7, 6; Flp 3, 2).
E. M. N.
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