Ofrenda
En la antigua Ley se prescribía hacer ofrendas y ofrecer sacrificios a Dios (Mt 8,4; Mc 1,44; Lc 5,14). En la nueva Ley lo más importante es ofrecer a todos la caridad fraterna, la unión con todos -sin discriminación alguna-, hasta el punto que Dios prefiere esta Ley del amor al cumplimiento del acto más augusto de adoración, cual es el ofrecimiento del sacrificio en el altar de los holocaustos (Mt 5,23-24).
E. M. N.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.