Ateísmo
En el A. T. el ateísmo es prácticamente desconocido. No se niega nunca la existencia de Dios. Se niega, a lo sumo, que intervenga en la historia. En el N. T. el ateo es el que con sus obras niega, en la práctica, la existencia de Dios (fit 1,16) o el que claramente, con sus palabras y con su conducta, se sitúa en abierta oposición a Jesús (Mt 10,33; Lc 12,9); el que de una manera decidida no quiere reconocerle como Mesías o incluso lo niega abiertamente (Act 3,13; 1 Jn 2,22). Negar a Jesús es negar al mismo Dios, pues el Padre y el Hijo son una misma cosa (Jn 10,30), el Padre está en El y El está en el Padre (Jn 10,38; 14,10. 20), y "el que no honra al Hijo, no honra al Padre" Jn 5,23); el que aborrece al Hijo, aborrece al Padre (Jn 15,23), y el que no conoce ni reconoce al Hijo, tampoco reconoce al Padre (Jn 8,19).
E. M. N.
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