Creer
Jesús quiere entrar en nuestros hogares para ayudarnos a comprender nuestros problemas, pero nosotros no le acogemos porque aún no hemos dado el paso de la simpatía humana por él al contacto directo con su persona. ¿Cómo superar las desconfianzas que nos impiden mantener un coloquio personal con Jesús, Hijo de Dios?, ¿cómo llegar a tener con él una relación que poco a poco vaya transformando nuestra existencia? Si no tenernos una verdadera relación con él, difícilmente romperemos la línea que nos separa de los demás y que nos está bloqueando en la comunicación y en la solidaridad. El paso del conocimiento histórico de Jesús al encuentro directo con él se llama creer. Creer quiere decir dar este salto, ir más allá, superar esta barrera. Pero yo no sé deciros cómo se produce este paso porque nadie puede darlo por nosotros: cada uno tiene que hacerlo por sí mismo y es don de la gracia. Es Dios el que nos atrae, el que nos hace dar el paso tan fundamental para la existencia humana. Y si no logramos comprender en todo su significado existencial la palabra «creer», podemos hablar de fiarnos: fiarnos de Dios que se ha manifestado así en Jesús, abandonarnos a él.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.