Unión Europea (UE)
Antes llamada Comunidad Económica Europea (CEE). La diversidad de estados en Europa y la constante de evitar que un país impusiera su hegemonía sobre otros, llevaron a múltiples guerras, desde las entabladas durante el dominio español, pasando por las guerras napoleónicas y terminando en las dos guerras mundiales del siglo XX. Todas estas confrontaciones y su estela destructiva hicieron pensar a un grupo de intelectuales que la única manera de lograr una paz permanente era uniéndose política y económicamente, para no depender de la fuerza de EE.UU. para preservar el orden. Al principio fueron tanteos pequeños y comenzaron oficialmente en 1950, cuando el ministro francés de Asuntos Exteriores, Robert Schuman, propuso integrar las industrias del carbón y el acero de Europa occidental. En 1951 se formalizó la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), con seis miembros: Bélgica, Alemania occidental, Luxemburgo, Francia, Italia y los Países Bajos. Los resultados satisfactorios del CECA hicieron que otros sectores económicos quisieran lograr ventajas a través de la unión. Por eso, en 1957 se firmaron los Tratados de Roma por los que se crearon la Comunidad Europea de la Energía Atómica (Euratom) y la Comunidad Económica Europea (CEE). Posteriormente, en 1957 se creó la Comunidad Económica Europea (CEE), formada inicialmente por seis países: Alemania, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos; la CEE fue ampliando el número de sus integrantes. En 1967 se fusionaron las instituciones de las tres comunidades europeas, y a partir de ese momento sólo existió una única Comisión y un único Consejo de Ministros, y también nació el Parlamento Europeo. La comunidad comenzó a ampliar sus horizontes para fortalecerse, y fue así como, en 1973, se incorporaron Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido; en 1981, Grecia; en 1986, España y Portugal, y en 1995, Finlandia, Suecia y Austria, elevando el número de miembros de los originales 6 a 15 estados. Países miembros de la Unión Europea 2004.En 2004 se produjo la máxima ampliación al elevarse el número de países miembros a 25. Bélgica, Chipre, República Checa, Dinamarca, Alemania, Grecia, España, Estonia, Francia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Austria, Polonia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia, Finlandia, Suecia, Reino Unido. El máximo avance en integración de la Comunidad Económica Europea se dio en 1987, cuando fue acordada la libre circulación de personas, mercancía y servicios entre los países miembros. La disolución de la Unión Soviética y el establecimiento de economías de libre mercado en las antiguas repúblicas socialistas de Europa oriental, y la reunificación alemana, cambiaron el panorama político. EE.UU. estaba negociando el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Canadá y México, para ampliar su mercado. En 1992 se firmó el Tratado de Maastricht, con el cual finalizó la CEE y se organizó la Unión Europea (UE), con objetivos más amplios en materia política y económica. Se acordó que UE tendría que tener políticas comunes en materia de políticas internas y externas, que se debían cerrar las brechas existentes en legislación, costumbres e indicadores económicos, para que todos los miembros de la comunidad pudieran actuar al unísono. El primer punto en aprobarse fue el de los derechos ciudadanos, cada habitante dejó de ser un ciudadano de su respectivo país para convertirse en un ciudadano de Europa. Seguidamente se establecieron normas comunes en materia de derechos sociales de los trabajadores, de cooperación entre empresas de actividades comerciales, de política agraria y de temas ambientales. En los temas aprobados, los ministros de agricultura, trabajo y economía de cada uno de los estados miembros formaron el Consejo de Ministros, para verificar el cumplimiento de los acuerdos en cada país. Así mismo, la Comisión Europea se constituyó con representantes de cada país y el Parlamento Europeo se convirtió en el órgano rector de la UE, y al ser elegido por sufragio universal entre todos los ciudadanos de los países miembros, tuvo la autoridad política para llevar adelante el proceso de venta, las políticas comenzaron a funcionar dando resultados esperados, pues los países más rezagados de Europa en materia económica, como España, Grecia y Portugal, comenzaron a repuntar en beneficio de todos. Así mismo, la economía europea se vio dinamizada y el crecimiento se mantuvo sobre el 4% en promedio, aumentando el flujo de de bienes y servicios entre los diferentes países, regiones y ciudades que conformaban el territorio de la Unión Europea. Otro punto importante fue la consolidación de un plan único para construir nuevas vías de transporte y comunicación, indispensables para que el proceso integrador no se frenara. La integración también exigió acoplar políticas en distintos sectores. Por ejemplo, las relaciones de la Unión con el resto del mundo también son importantes, y la UE negocia grandes acuerdos comerciales y de ayuda con otros países, y desarrolla una Política Exterior y de Seguridad Común. Uno de los principales puntos de integración estuvo relacionado con la eliminación de las barreras: fue un proceso de años, en el cual los países miembros eliminaron todos los obstáculos al comercio entre ellos. Este proceso se completó a finales de 1992, complementado en 2000 con la creación de un mercado único de servicios financieros. Sin embargo, para el común de la gente el mayor logro de la integración fue la unión monetaria. El tema fue debatido en 1992, y se llegó a la conclusión de que la UE debía tener una moneda europea única, gestionada por un Banco Central Europeo. La moneda única (el euro) se hizo una realidad el 1 de enero del 2002, cuando los billetes y monedas reemplazaron a las monedas nacionales en 12 de los 15 países de la Unión (Bélgica, Alemania, Grecia, España, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Austria, Portugal y Finlandia). Inglaterra no participó en este proceso, y por razones de tradición aún siguen conservando su moneda, la libra esterlina. El tema político ha sido uno de los más espinosos. La Unión Europea (UE) es una familia de países europeos democráticos (no se admite un país que sea una dictadura o ejerza limitaciones sobre sus ciudadanos) que se han comprometido a trabajar juntos en aras de la paz y la prosperidad. Con la llegada de nuevos países, el principal problema fue la manera en que se garantizaría el consenso entre los diferentes órganos, para que la UE pueda continuar funcionando eficazmente con 25 o más miembros (hay países en lista de espera). No se puede usar el método de un voto por país, pues algunos, como Luxemburgo, apenas alojan cien mil personas, mientras Alemania es habitada por 80 millones. Igualmente, el poder económico entra en juego también, pues Francia, con una población similar a la de Polonia, es una economía cinco veces mayor y espera que esto sea respetado a la hora de la toma de decisiones. Luego de intensos debates, se estableció un número fijo de casillas en el Parlamento, teniendo en cuenta el aspecto demográfico, y un número de votos en el Consejo, donde cuenta más el aspecto económico. Esto tiende a equilibrar las fuerzas y a lograr que los países pequeños tengan suficiente representación, y que los más grandes y ricos no se sientan excluidos. Todo esto se negoció en el Tratado de Niza, el cual entró en vigor el 1 de febrero del 2003, y estableció el número de escaños por país al Parlamento y el número de votos. También se estableció el 9 de mayo como el día de Europa, en celebración del primer tratado de integración suscrito el 9 de mayo de 1950. La UE cuenta con cinco instituciones, cada una de ellas con una función específica: el Parlamento Europeo, elegido por los ciudadanos de los estados miembros, cuya función es establecer la leyes; el Consejo de la Unión Europea, el cual representa a los gobiernos de los estados miembros, y se encarga de tomar decisiones administrativas; la Comisión Europea, que es el órgano ejecutivo, con gran autonomía de los gobiernos locales; el Tribunal de Justicia, el cual garantiza el cumplimiento de la ley, y el Tribunal de Cuentas, que efectúa el control de la legalidad y la regularidad de la gestión del presupuesto de la UE. Además de estas instituciones, la UE cuenta con otros organismos anexos, como el Comité Económico y Social Europeo, el cual se encarga de manifestar la opinión de la sociedad civil con respecto a cuestiones económicas y sociales; el Comité de las Regiones tiene como misión ser el órgano de difusión de las autoridades regionales y locales; el Banco Central Europeo es el responsable de la política monetaria y de la gestión del euro; el Defensor del Pueblo europeo está encargado de recibir las denuncias de los ciudadanos sobre la mala gestión de cualquier institución u organismo de la UE y el Banco Europeo de Inversiones ayuda a que se logren los objetivos de la UE financiando proyectos de inversión en los estados que requieran de esa ayuda. Finalmente se encuentra el aspecto cultural, donde no se ha intentado una unión como en los otros temas, sino que se alienta la diversidad cultural europea. Europa es rica en tradiciones, las más importantes lenguas se hablan allí, y a pesar de que hay identidad en algunos aspectos, como el religioso (todos son cristianos), también se encuentra gran diversidad, pues existen cientos de iglesias cristianas diferentes. La UE defiende los valores culturales autóctonos y, como reflejo de eso, el euro tiene en su cara una imagen para toda Europa, y en el respaldo una imagen alusiva a cada uno de los países miembros. La UE fomenta la unidad e impulsa la cooperación para garantizar que todas las decisiones que se tomen tengan en cuenta al máximo a los ciudadanos y su problemática y forma de pensar. El euro: es la moneda única europea que entró en circulación el 1 de enero de 2002. El símbolo del euro es €, sustituyó a las monedas nacionales en 12 países de la Unión Europea: Austria, Bélgica, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal y España. El euro facilita la actividad comercial y el intercambio, fomentando el crecimiento y la competitividad. La libertad de circulación ha permitido a los ciudadanos de la Unión Europea viajar, estudiar y trabajar en cualquiera de los 25 países que la conforman. Se puede llegar sin tener pasaporte y sin ser detenido en las aduanas, se puede comprar cualquier cosa en cualquier lugar y traerlo de vuelta a casa. En materia educativa, la UE no se entromete en los programas pedagógicos de cada país, pero sí se esfuerza por proporcionar el acceso a oportunidades de aprendizaje para todo el mundo a través de asociaciones y sistemas de intercambio. Uno de los principales programas, el «Erasmus», creado para que los jóvenes puedan realizar sus estudios y proseguir su desarrollo personal en otro país europeo, ha beneficiado a más de un millón de estudiantes. La UE también interviene en la política de asilo y de inmigración, garantizando el respeto del derecho a solicitar asilo, coordinando políticas de refugiados y tratando de abordar el problema en su origen, luchando contra la pobreza y previniendo conflictos. En el campo tecnológico, la UE es la encargada de crear las condiciones para el desarrollo de nuevas tecnologías y emitir las normas técnicas GSM, las cuales aseguran que los productos europeos sean de los mejores del mundo. Para trabajar en el tema ambiental, la UE creó en 1993 la Agencia Europea de Medio Ambiente, con sede en Copenhague. Este organismo recoge información sobre el estado de nuestro medio ambiente, permitiendo que las medidas de protección y las normas se basen en datos fiables. El Parlamento Europeo: Es elegido democráticamente por los europeos, para un período de 5 años. No se agrupan en bloques nacionales, sino en siete grupos políticos. Cada uno refleja la ideología política de los partidos nacionales, y el número de diputados del Parlamento que no están vinculados a ningún grupo político es bastante alto. Las últimas elecciones se produjeron en junio de 2004. Casi el 30% de los diputados elegidos en esa fecha fueron mujeres. Con la creación de un mercado único sin fronteras y de una moneda única, el euro, la UE ya ha dado un gran impulso al comercio y al empleo en Europa, al punto que el euro superó al dólar en 2003, constituyéndose en una de las principales monedas para realizar actividades comerciales en el mundo. Hoy son 500 millones los europeos que se han convertido en modelo en las propuestas de integración realizadas en otras partes del mundo. En la actualidad, Europa se ha convertido en un bloque económico tan poderoso como EE.UU. y Japón, y la vinculación de nuevos miembros, con economías que presentan grandes potenciales de expansión, constituye un reconfortante empuje para un continente que desea mantener su influencia en el mundo a través de su cultura, el mejor legado que tiene la Unión Europea.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.