Sanedrín
griego synhedrion conjunto sentado. Era el tribunal supremo de los judíos, que data del siglo II a. C. Estaba conformado por setenta y un miembros, presidido por un sumo sacerdote. Sus componentes pertenecían a la aristocracia sacerdotal y a la nobleza. En tiempos de los macabeos se le denominaba “Senado de la nación”, 1 M 12, 6; “Senado de los judíos”, 2 M 11, 27. A pesar de lo anterior, los rabinos ponen sus orígenes en la época mosaica, de donde el número de sus miembros, cuando Yahvéh mandó a Moisés: “Reúneme setenta ancianos de Israel, de los que sabes que son ancianos y escribas del pueblo. Llévalos a la Tienda del Encuentro y que estén allí contigo. Yo bajaré a hablar contigo; tomaré parte del espíritu que hay en ti y lo pondré en ellos, para que lleven contigo la carga del pueblo y no la tengas que llevar tú solo”, Nm 11, 16-17. Pero, en la reforma judicial del rey Josafat, se estableció un tribunal supremo en Jerusalén, una jurisdicción central junto a la jurisdicción local, 2 Cro 19, 8; esta corte ejercía funciones judiciales, mientras el s. posterior tenía también funciones legislativas y ejecutivas. Todo estos casos pueden ser antecedentes del s., así como las autoridades que se establecieron tras el retorno de la cautividad en Babilonia, en la época de los monarcas persas, como se lee en Esdras: “Y tú, Esdras, conforme a la sabiduría de tu Dios, que posees, establece escribas y jueces que administren la justicia a todo el pueblo de Transeufratina, a todos los que conocen la Ley de Dios. A quienes la ignoran habréis de enseñársela. Y a todo aquél que no cumpla la ley del rey, aplíquesele una rigurosa justicia: muerte, destierro, multa en dinero o cárcel”, Esd 7, 25-26. La palabra s. a veces se usa para referirse a cualquier instancia judicial, los simples tribunales existentes en todo el país, pequeños sanedrines de provincia, en oposición al Gran S., con sede en Jerusalén; Mt 5, 22; 10, 17; Mc 13, 9. Ante el Gran S., comparecieron Jesús, Mc 14, 55; los apóstoles Pedro y Juan, Hch 4, 15; el apóstol Pablo, Hch 23, 28.
Siendo el tribunal supremo de Judea en la época de la dominación romana, del 63 a. C. hasta el 70 de nuestra era, cuando dejó de existir, el S. fue privado por el Imperio del derecho de vida o muerte; las sentencias del S. que imponían la pena capital debían ser aprobadas por el procurador, Jn 18, 31, tal como aconteció con Jesús.
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