Escupir
latín spuere. Arrojar fuera de la boca. En tiempos de Antíoco IV Epífanes, el escriba Eleazar fue martirizado por escupir la carne de cerdo que le habían introducido en la boca a la fuerza, manteniéndose fiel a la Ley, 2 M 6, 18-20. Jesús escupió en tierra e hizo barro con la saliva, lo untó en los ojos de un ciego de nacimiento y le devolvió la visión, Jn 9, 6-7. E. a alguien en el rostro era un insulto, señal de desprecio, Nm 12, 14; Jesús fue sometido a esta afrenta, antes de morir, Mt 26, 67; 27, 30; Mc 14, 65; 15, 19; Lc 18, 32.
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