Caña
latín, canna, junco, cálamo. Tallo de las gramíneas, Gn 41, 5 y 22.
En la Escritura se menciona la c. aromática hebreo qaneh, Acorus cala- mus, que entraba en la confección del óleo para la unción sagrada en la consagración de los sacerdotes y de los objetos del culto, Ex 30, 23. Este cálamo aromático era importado, Is 43, 24; Jr 6, 20; Ez 27, 19. C. se llama también en las Escrituras a ciertas plantas que crecen a orillas de los ríos y estanques, en los pantanos, Jb 40, 21; Si 40, 16; Is 19, 6; 35, 7. C. significa también tallo o vara, cuando los soldados romanos se burlaban de Cristo, lo vistieron de rey y le pusieron en la mano una c., a manera de cetro, Mt 27, 49; y le golpeaban la cabeza con una c. Mc 15, 19; la esponja con que le dieron de beber vinagre a Cristo, en la cruz, fue sujetada con una c. Mt 27, 48; Mc 15, 36; Jn 19, 29. La fragilidad de la c. es figura de debilidad, inestabilidad, 1 R 14, 15; 2 R 18, 21; Is 36, 6; Ez 29, 6; Mt 11, 7. La c. o la vara era una medida de longitud, Ez 40, 3 y 5-7; 42, 16; Ap 11, 1; 21, 15-16 3 Jn 13.
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