Camino
tierra hollada y preparada de cierto modo, por donde se pasa para ir de un sitio a otro. Este término es muy usado en sentido figurado. Practicar la justicia y el derecho, es estar en el c. de Yahvéh, Gn 18, 19; guardar los mandamientos de Yahvéh, es seguir sus caminos Dt 11, 22; 26, 17; no hay que torcer ni a la derecha ni a la izquierda, se debe seguir el c. trazado por Yahvéh, Dt 5, 33. Cuando el pueblo se pervirtió en el desierto, Yahvéh le dice a Moisés que se han apartado del c. prescrito, Ex 32, 8; Dt 9, 12 y 16; 11, 28; 13, 6; 31, 29. Moisés le pide a Yahvéh que le enseñe su camino, para poder dirigir al pueblo, Ex 33, 13; el salmista pide a Yahvéh que le señale su c., Sal 25 (24), 4; 27 (26), 11; 86 (85), 11; 119 (118), 27 y 33; 143 (142), 8. En la Biblia es común enfrentar los dos caminos, el bueno y el malo, el de la vida y el de la muerte, Dt 30, 15-20; Sal 1, 6; Pr 4, 18-19; 12, 28; Si 15, 17; 33, 14; estrecho es el c. de la vida, ancho el de la perdición, Mt 7, 13-14. Morir, para Job, es emprender un c. sin retorno, Jb 16, 22.
Juan Bautista es el mensajero enviado para preparar el c. del Mesías Mt 11, 10; Mc 1, 2; según la profecía en Ml 3, 1. “Yo soy el camino”, Jn 14, 5-6, le dijo Jesús a Tomás; es decir, Cristo nos enseña el c. para llegar al Padre, nos ilumina el c. Mt 22, 16; Jn 8, 12; 12, 35. El Camino se llama a la doctrina de Cristo entre los primeros creyentes, y a éstos, seguidores del Camino, Hch 9, 1; 18, 25; 19, 9; 22, 4; 24, 14.
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