Boda
casamiento, y fiesta que le sigue. El matrimonio se consumaba la primera noche, pero la fiesta nupcial duraba siete días, en la cual había banquete, cantos, bailes y juegos, Gn 29, 23 y 27; Jc 14, 10-17; Tb 11, 19.
La novia se engalanaba y se adornaba con aderezos y el novio usaba una diadema, Ct 3, 11; Is 61, 10. En Caná de Galilea, en una b., hizo Jesús el milagro de convertir el agua en vino, Jn 2, 1-11. Simbólicamente, prefigurando el Reino celestial, San Juan habla de las bodas del Cordero y de la dicha de los invitados al banquete nupcial, Ap 19, 5-10.
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