Ave María
forma latina que significa ¡Salve, María!, salutación del ángel Gabriel a la Virgen María, para anunciarle que sería la madre del Salvador Jesús Lc 1, 28. La oración del A. M. recoge las palabras de Gabriel y la exclamación de Isabel Lc 1, 42, mujer de Zacarías, cuando María la visitó, tras la anunciación, y el complemento compuesto por la tradición. La oración del A. M., tal como la conocemos hoy, fue establecida por el papa Pío V en 1568 . Este A., Salve, que se encuentra en muchas versiones de la Biblia, corresponde mejor al Alégrate, como también se halla en otras traducciones, de acuerdo con el llamado profético al júbilo a la hija de Sión por la venida del Mesías Is 12, 6; So 3, 14-15; Jl 2, 21-27; Za 2, 14 y 9, 9.
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