can. 290
Una vez recibida válidamente la ordenación sagrada, nunca s e anula. Sin embargo, un clérigo pierde el estado clerical: 1º. por sentencia judicial o decreto administrativo, en los que se declare la invalidez de la sagrada ordenación; 2º. por la pena de dimisión legítimamente impuesta; 3º. por rescripto de la Sede Apostólica, que solamente se concede, por la Sede Apostólica, a los diáconos, cuando existen causas graves; a los presbíteros, por causas gravísimas.
Sacra ordinatio, semel valide recepta, numquam irrita fit. Clericus tamen statum clericalem amittit:
1° sententia iudicali aut decreto administrativo, quo invaliditas sacrae ordinationis declaratur;
2° poena dimissionis legitime irrogata;
3° rescripto Apostolicae Sedis; quod vero rescriptum diaconis ob graves tantum causas, presbyteris ob gravissimas causas ac Apostolica Sede conceditur.
Codex Iuris Canonici (1983)
Código de Derecho Canónico (1983)
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