can. 1741
Las causas por las que un párroco puede ser legítimamente removido de su parroquia son principalmente las siguientes:
1º. un modo de actuar que produzca grave detrimento o perturbación a la comunión eclesiástica;
2º. la impericia o una enfermedad permanente mental o corporal, que hagan al párroco incapaz de desempeñar útilmente sus funciones;
3º.la pérdida de la buena fama a los ojos de los feligreses honrados y prudentes o la aversión contra el párroco, si se prevé que no cesarán en breve;
4º. la grave negligencia o transgresión de los deberes parroquiales, si persiste después de una amonestación;
5º. la mala administración de los bienes temporales con daño grave para la Iglesia, cuando no quepa otro remedio para este mal.
Causae, ob quas parochus a sua paroecia legitime amoveri potest, hae praesertim sunt:
1° modus agendi qui ecclesiasticae communioni grave detrimentum vel perturbationem afferat;
2° imperitia aut permanens mentis vel corporis infirmitas, quae parochum suis muneribus utiiter obeundis imparem reddunt;
3° bonae existimationis amissio penes probos et graves paroecianos vel aversio in parochum, quae praevideantur non brevi cessaturae;
4° gravis neglectus vel violatio officiorum paroecialium quae post monitionem persistat;
5° mala rerum temporalium administratio cum gravi Ecclesiae damno, quoties huic malo aliud remedium afferi nequeat.
Codex Iuris Canonici (1983)
Código de Derecho Canónico (1983)
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