332
Desde la creación (cf Job 38:7, donde los ángeles son llamados «hijos de Dios») y a lo largo de toda la historia de la salvación, los encontramos, anunciando de lejos o de cerca, esa salvación y sirviendo al designio divino de su realización: cierran el paraíso terrenal (cf Gn 3:24), protegen a Lot (cf Gn 19), salvan a Agar y a su hijo (cf Gn 21:17), detienen la mano de Abraham (cf Gn 22:11), la ley es comunicada por su ministerio (cf Hch 7:53), conducen el pueblo de Dios (cf Ex 23:20-23), anuncian nacimientos (cf Jc 13) y vocaciones (cf Jue 6:11-24; Isa 6:6), asisten a los profetas (cf 1
R 19, 5), por no citar más que algunos ejemplos. Finalmente, el ángel Gabriel anuncia el nacimiento del Precursor y el de Jesús (cf Lc 1:11.26).CCE Catechismus Catholicae Ecclesiae ®.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.