298
Puesto que Dios puede crear de la nada, puede por el Espíritu Santo dar la vida del alma a los pecadores creando en ellos un corazón puro (cf. Sal 51:12), y la vida del cuerpo a los difuntos mediante la Resurrección. El «da la vida a los muertos y llama a las cosas que no son para que sean» (Rm 4:17). Y puesto que, por su Palabra, pudo hacer resplandecer la luz en las tinieblas (cf. Gn 1:3), puede también dar la luz de la fe a los que lo ignoran (cf. 2Co 4:6).
CCE Catechismus Catholicae Ecclesiae ®.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.