2336
Jesús vino a restaurar la creación en la pureza de sus orígenes. En el Sermón de la montaña interpreta de manera rigurosa el plan de Dios: «Habéis oído que se dijo: `no cometerás adulterio'. Pues yo os digo: `todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón'» (Mt 5:27-28). El hombre no debe separar lo que Dos ha unido (cf Mt 19:6).
La Tradición de la Iglesia ha entendido el sexto mandamiento como una regulación completa de la sexualidad humana.CCE Catechismus Catholicae Ecclesiae ®.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.