1720
El Nuevo Testamento utiliza varias expresiones para caracterizar la bienaventuranza a la que Dios llama al hombre: la venida del Reino de Dios (cf Mt 4:17); la visión de Dios: «Dichosos los limpios de corazón porque ellos verán a Dios» (Mt 5:8; cf 1Jn 3:2; 1Co 13:12); la entrada en el gozo del Señor (cf Mt 25:21.23); la entrada en el Descanso de Dios (Heb 4:7-11):
Allí descansaremos y veremos; veremos y nos amaremos; amaremos y alabaremos. He aquí lo que acontecerá al fin sin fin. ¿Y qué otro fin tenemos, sino llegar al Reino que no tendrá fin? (S. Agustín, civ. 22,30)CCE Catechismus Catholicae Ecclesiae ®.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.