1266
La Santísima Trinidad da al bautizado la gracia santificante, la gracia de la justificación que :
- le hace capaz de creer en Dios, de esperar en él y de amarlo mediante las virtudes teologales; - le concede poder vivir y obrar bajo la moción del Espíritu Santo mediante los dones del Espíritu Santo; - le permite crecer en el bien mediante las virtudes morales. Así todo el organismo de la vida sobrenatural del cristiano tiene su raíz en el santo Bautismo. Incorporados a la Iglesia, Cuerpo de CristoCCE Catechismus Catholicae Ecclesiae ®.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.