Mateo 28
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1VII. Resurrección de Jesús Mesías (28,1-20) El ángel anuncia la resurrección de Jesús. Una vez pasado el sábado, estando ya para amanecer el primer día de la semana, vino María Magdalena con la otra María a ver el sepulcro.
2Y de pronto se produjo un gran terremoto; el ángel del Señor bajó del cielo, hizo rodar la piedra del sepulcro y se sentó encima.
3Su semblante brillaba como el relámpago y su vestidura era blanca como la nieve.
4Los guardias quedaron aterrados y como muertos.
5Y, dirigiéndose el ángel a las mujeres, les dijo: No tengáis miedo vosotras; ya sé que venís en busca de Jesús, el que ha sido crucificado.
6No está aquí; ha resucitado como ya lo había anunciado. Venid a ver el sitio donde estaba puesto.
7Id en seguida a decir a sus discípulos que ha resucitado de entre los muertos. Sabed que va antes que vosotros a Galilea. Allí lo veréis. Esto es lo que tenía que deciros.
8Abandonaron en seguida el sepulcro; y, llenas de miedo y de gran gozo a la vez, fueron corriendo a llevar la noticia a sus discípulos. Aparición del resucitado a las santas mujeres.
9Y de improviso les salió Jesús al encuentro, saludándolas con estas palabras: Dios os salve. Ellas se llegaron a él, se abrazaron a sus pies y lo adoraron.
10Entonces Jesús les dijo: No tengáis miedo. Id a decir a mis hermanos que vayan a Galilea, que allí me verán. Anuncio de la resurrección a los judíos. Soborno de los guardias.
11En tanto que ellas iban por su camino, algunos de los guardias vinieron a la ciudad y contaron a los jefes de los sacerdotes todo lo que había ocurrido.
12Se reunieron ellos con los notables del pueblo; y, después de haber tenido consejo, repartieron una fuerte suma de dinero entre los soldados,
13advirtiéndoles lo siguiente: Habéis de decir esto: Durante la noche han venido sus discípulos; y, mientras nosotros estábamos durmiendo, se lo han llevado consigo.
14Si llega esto a oídos del procurador, ya le aplacaremos nosotros y nos encargaremos de que no os ocurra nada malo.
15Y los soldados, tomando el dinero, hicieron según las instrucciones que habían recibido; y semejante patraña ha corrido entre los judíos hasta ahora. Se aparece Jesús a los apóstoles y los envía por todo el mundo.
16Los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado;
17y, cuando lo vieron, lo adoraron, aunque algunos no acababan de creer del todo.
18Entonces Jesús les dirigió estas palabras: Dios me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra.
19Id, pues, y sed los maestros de todas las naciones: bautizadlas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo;
20y enseñadles a observar todo cuanto yo os he mandado. Y mirad, yo estaré siempre con vosotros hasta el fin del mundo.