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Mateo 25

La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT)

1Parábola de las diez jóvenes amigas. En aquel día, con el reino de los cielos sucederá como con diez jóvenes amigas que, tomando sus antorchas, salieron al encuentro del esposo.

2Cinco de ellas eran descuidadas y cinco previsoras;

3las descuidadas, al tomar consigo las antorchas, no se proveyeron de aceite;

4mientras que las previsoras junto con sus antorchas llevaron aceite en las vasijas.

5Como tardaba el esposo en venir, empezaron todas a sentir sueño y se durmieron.

6A la media noche, empezaron a oírse voces: Que llega el esposo. Salid a recibirlo.

7Se despertaron entonces todas aquellas jóvenes y prepararon sus antorchas.

8Las descuidadas dijeron a las que habían sido previsoras: Dadnos algo de aceite, porque, si no, nuestras antorchas se apagan.

9No, les respondieron éstas; no sea que no nos llegue a ninguna. Es mejor que vayáis a donde lo venden y lo compréis para vosotras.

10Pero después que se marcharon a comprarlo, llegó el esposo; y las que estaban prontas entraron con él a las bodas, cerrándose luego las puertas.

11Llegaron luego las otras jóvenes dando voces: Señor, señor, ábrenos.

12Pero él les respondió: Os digo de veras: no sé quiénes sois.

13Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora. Parábola de los talentos.

14Sucederá como con un amo que, al ir a emprender un viaje, llamó a sus siervos y les confió sus bienes.

15A uno entregó cinco talentos, a otro dos y a otro uno, según la capacidad de cada cual; y se marchó lejos.

16El que había recibido cinco talentos se dedicó en seguida a negociar, y ganó otros cinco.

17Del mismo modo el que había recibido dos, ganó otros dos.

18Pero el que había recibido uno sólo, se fue a esconder el dinero de su señor en un hoyo, que hizo en la tierra.

19Después de mucho tiempo volvió el amo de aquellos siervos y los llamó a ajustar cuentas.

20El que había recibido cinco talentos, presentó los otros cinco, diciendo: Señor, me entregaste cinco talentos. Aquí tienes los otros cinco que he ganado.

21Muy bien, siervo bueno y fiel, le respondió su amo. Ya que has sido fiel en cosas de poco valor, te voy a poner sobre cosas que valen mucho. Entra a tomar parte en la fiesta de tu señor.

22El de los dos talentos dijo: Señor, me entregaste dos talentos. Aquí tienes los otros dos que he ganado.

23Muy bien, siervo bueno y fiel, le respondió su amo. Ya que has sido fiel en cosas de poco valor, te voy a poner sobre cosas que valen mucho. Entra a tomar parte en la fiesta de tu señor.

24Y el que había recibido un talento, dijo: Yo, señor, sabía que eras un hombre de corazón duro; que cosechas donde no has sembrado y que amontonas donde no has aventado.

25Y tuve miedo y escondí tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo que es tuyo.

26Siervo malo y haragán, le replicó su señor, ¿sabías que cosecho donde no he sembrado y que amontono donde no he aventado?

27Razón de más para haber colocado mi dinero en el banco. Así a mi vuelta lo habría yo recuperado con los intereses.

28Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez;

29porque al que tiene, se le dará y tendrá abundante; pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene.

30Y a ese siervo inútil arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el crujir de dientes. El juicio final.

31Aquel día, cuando el Hijo del hombre venga revestido de majestad y acompañado de todos sus ángeles, se sentará sobre su trono de gloria.

32Y en su presencia se reunirán todas las naciones; y él separará a unos y a otros como el pastor separa las ovejas de los cabritos,

33poniendo las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda.

34Entonces dirá el rey a los que están a su derecha: Venid, benditos de mi Padre, a tomar posesión del reino que está preparado para vosotros desde la creación del mundo.

35Porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; anduve peregrino y me disteis hospedaje;

36estaba desnudo y me vestisteis; enfermo y me visitasteis; en la cárcel y vinisteis a verme.

37Señor, le responderán los justos, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber?

38¿Cuándo te vimos peregrino y te dimos hospedaje, o desnudo y te vestimos?

39Y, ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a visitarte?

40Y el rey en respuesta les dirá: Os aseguro que cuantas veces hicisteis eso a uno de estos pequeñuelos, hermanos míos, a mí en persona lo hicisteis.

41Y en cambio a los de la izquierda les dirá: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que está preparado para el demonio y sus ángeles.

42Porque tuve hambre y no me disteis de comer; tuve sed y no me disteis de beber;

43anduve peregrino y no me disteis hospedaje; estaba desnudo y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel y no me visitasteis.

44¿Cuándo, Señor, le responderán, te vimos hambriento o sediento o enfermo o en la cárcel, y dejamos de socorrerte?

45Y él les replicará: Os digo de veras: Siempre que dejasteis de hacerlo a uno de estos pequeñuelos, a mí en persona lo dejasteis de hacer.

46E irán éstos al suplicio eterno; y los justos a la vida eterna.

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