Hechos 18
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1Fundación de la Iglesia de Corinto. Después de esto, salió Pablo de Atenas, y vino a Corinto.
2Allí se encontró con un judío del Ponto, llamado Aquila, y con su mujer Priscila, recientemente venidos de Italia, por haber mandado Claudio salir de Roma a todos los judíos. Pablo trabó amistad con ellos;
3y, como tenía el mismo oficio, se quedó a vivir en casa de ellos, trabajando en su compañía. Eran fabricantes de lona.
4Cada sábado discutía con los judíos en la sinagoga, tratando de convencer a judíos y griegos.
5Y luego que Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, se entregó Pablo por entero a la predicación del evangelio, afirmando claramente ante los judíos que Jesús era el Mesías.
6Ante su oposición y ante sus palabras injuriosas, Pablo sacudió sus vestidos, y les dijo: Caiga vuestra sangre sobre vuestras cabezas. Yo no tengo la culpa. De aquí en adelante me dirigiré a los gentiles.
7Con esto se salió de allí, y se fue a vivir a casa de un prosélito, llamado Ticio Justo, que estaba contigua a la sinagoga.
8Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó con toda su familia en el Señor; y muchos corintios, después de escuchar su predicación, abrazaban la fe y se hacían bautizar.
9Una noche en una visión dijo el Señor a Pablo: No tengas miedo. Habla y no calles.
10Yo estoy contigo y nadie osará hacerte daño. Sabe que tengo en esta ciudad muchísima gente que me pertenece.
11Se detuvo allí un año y seis meses, enseñando la palabra de Dios.
12Pablo ante el procónsul Galión. Siendo Galión procónsul de Acaya, se levantaron a una los judíos contra Pablo, y lo llevaron ante el tribunal,
13diciendo: este hombre incita a la gente a dar a Dios un culto contrario a la ley.
14Ya estaba Pablo para hablar, cuando Galión, dirigiéndose a los judíos, les habló así: Si se tratase de una injusticia o de un grave delito, os escucharía, como es lógico.
15Pero tratándose, como se trata, de discusiones sobre palabras, sobre nombres y sobre vuestra ley, allá vosotros. Yo no quiero ser juez en tales asuntos.
16Y los despachó del tribunal.
17Por lo que todos se arrojaron sobre Sóstenes, el jefe de la sinagoga, y comenzaron a golpearlo delante del tribunal, sin que Galión se preocupase lo más mínimo.
18Regreso a Antioquía de Siria por Efeso. Pablo, después de haber permanecido todavía muchos días, se despidió de los hermanos, y junto con Priscila y Aquila se embarcó para Siria; antes se había hecho rapar la cabeza en Cencreas, pues tenía hecho voto de nazareato.
19Desembarcaron en Efeso; y Pablo, dejando allí a sus compañeros, entró en la sinagoga para hablar con los judíos.
20Rogáronle que se quedase por más tiempo, pero no accedió;
21y, despidiéndose con estas palabras: Si Dios quiere, volveré otra vez a veros, partió de Efeso.
22Desembarcó en Cesarea, subió a saludar a la iglesia de Jerusalén y bajó luego a Antioquía.
23V. Tercer viaje apostólico de Pablo (18,23-21,14) Pablo recorre Galacia y Frigia. Después de haberse detenido allí algún tiempo, salió a recorrer sucesivamente el país de Galacia y Frigia, fortaleciendo en la fe a todos los discípulos.
24Predicación de Apolo en Efeso y Acaya. Entretanto un judío, llamado Apolo, natural de Alejandría, hombre elocuente y muy versado en las escrituras, llegó a Efeso.
25Había sido instruido en la doctrina del Señor; y con fervor de espíritu hablaba y enseñaba rectamente todo lo referente a Jesús; pero sólo conocía el bautismo de Juan.
26Este, pues, comenzó a predicar resueltamente en la sinagoga. Priscila y Aquila, que le escucharon, lo tomaron aparte, y le expusieron con mayor exactitud la doctrina evangélica.
27Como quería pasar a Acaya, le animaron a ello los hermanos; y escribieron a los discípulos para que le dispensasen buena acogida. Su llegada fue muy provechosa para los fieles por la gracia de Dios que poseía,
28porque refutaba vigorosamente en público a los judíos, y les demostraba por las escrituras que Jesús es el Mesías.