Salmos 7
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›17:2 Señor, Dios mío, en ti me refugio: sálvame de mis perseguidores y líbrame,
27:3 para que no me desgarren como un león sin que nadie me salve ni libere.
37:4 Señor, Dios mío, si he actuado mal, si hay crímenes en mis manos,
47:5 si he sido desleal con mi amigo y he perdonado al opresor injusto,
57:6 que el enemigo me persiga y me alcance, que me pisotee vivo contra el suelo, y aplaste mi vientre contra el polvo.
67:7 Levántate, Señor, indignado, álzate contra la furia de mis adversarios, despierta, Dios mío, y convoca un juicio.
77:8 Que te rodee una asamblea de naciones, presídela desde la altura.
87:9 Juzga, Señor, a los pueblos, júzgame según mi justicia, según la inocencia que hay en mí.
97:10 Castiga la maldad de los culpables; y apoya al inocente, tú que examinas el corazón y las entrañas, tú, Dios justo.
107:11 Mi escudo es el Dios Altísimo, que salva a los rectos de corazón.
117:12 Dios es un juez justo, un Dios que sentencia cada día.
127:13 Si no se desdice, afilará la espada, tensará el arco y lo sujetará,
137:14 se preparará armas mortíferas, lanzará sus flechas incendiarias.
147:15 Miren al malvado: concibió un crimen, está preñado de maldad y da a luz una mentira.
157:16 Cavó una zanja y la ahondó y cayó en la fosa que excavó;
167:17 recaiga sobre su cabeza su maldad, que le caiga en la cerviz su crueldad.
177:18 Yo confesaré la justicia del Señor, y cantaré en honor del Señor Altísimo.