Salmos 49
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›148:2 Escuchen esto, todos los pueblos, escúchenlo, habitantes del orbe;
248:3 tanto los humildes como los poderosos, lo mismo el rico que el pobre:
348:4 Mi boca hablará sabiamente y mi corazón susurrará con sensatez;
448:5 prestaré mi oído al proverbio expondré mi enigma con la cítara.
548:6 ¿Por qué voy a temer los días aciagos, cuando me cerque la maldad de los tramposos,
648:7 que confían en su fortuna y alardean de sus inmensas riquezas?
748:8 ¡Ay, nadie puede librarse ni pagar a Dios su rescate!,
848:9 es tan caro el precio de la vida, que jamás podrán pagarlo.
948:10 ¿Podrá vivir eternamente sin tener que ver el sepulcro?
1048:11 Mira, los sabios mueren lo mismo que perecen ignorantes y estúpidos, y legan sus riquezas a extraños.
1148:12 El sepulcro es su morada perpetua, su habitación por generaciones, aunque hayan dado su nombre a países.
1248:13 El hombre apenas pasa una noche en la riqueza: se parece a los animales que enmudecen.
1348:14 Éste es el camino de los arrogantes, el final de los jactanciosos:
1448:15 como ovejas, son recogidos en el Abismo, la Muerte los pastorea, bajan derecho a la tumba, su figura se desvanece y el Abismo es su mansión.
1548:16 Pero Dios rescatará mi vida, me arrancará de las garras del Abismo.
1648:17 No temas si alguien se enriquece y aumenta el lujo de su casa,
1748:18 cuando muera no se llevará nada, su lujo no bajará con él.
1848:19 En vida se felicitaba: ¡Te aplauden porque te va bien!,
1948:20 se reunirá con sus antepasados que jamás ven la luz.
2048:21 El hombre rico no comprende: se parece a los animales que enmudecen.