Salmos 48
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›147:2 ¡Grande es el Señor y muy digno de alabanza! En la ciudad de nuestro Dios está su monte santo:
247:3 Bella colina, alegría de toda la tierra, es el monte Sión, confín del norte, la capital del Emperador.
347:4 Dios, desde su palacio, se muestra como baluarte.
447:5 Miren, los reyes se aliaron, atacaron todos juntos:
547:6 al verlo, quedaron aterrados, huyeron despavoridos.
647:7 Los atenazó un temblor, sí, espasmos de parturienta:
747:8 como el viento solano que destroza los navíos de Tarsis.
847:9 Lo que oímos, lo hemos visto en la ciudad del Señor Todopoderoso, en la ciudad de nuestro Dios: el Señor la ha afianzado para siempre.
947:10 Meditamos, oh Dios, tu misericordia en medio de tu templo:
1047:11 como tu fama, oh Dios, tu alabanza llega al confín del mundo. Tu derecha está llena de justicia:
1147:12 lo festeja el monte Sión, los poblados de Judá se alegran de tus sentencias.
1247:13 Den vueltas en torno a Sión, cuenten sus torreones,
1347:14 fíjense en sus murallas, observen sus palacios, para poder contarle a la próxima generación:
1447:15 ¡Éste es Dios!, nuestro Dios eterno e inmortal que siempre nos guiará.