Salmos 27
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›126:1 El Señor es mi luz y mi salvación: ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida: ¿de quién me asustaré?
226:2 Si me acosan los malvados para devorar mi carne, ellos, mis enemigos y adversarios, tropiezan y caen.
326:3 Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no teme; aunque me asalten las tropas, continuaré confiando.
426:4 Una cosa pido al Señor, es lo que busco: habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida; admirando la belleza del Señor, y contemplando su templo.
526:5 Él me cobijará en su cabaña en el momento del peligro; me ocultará en lo oculto de su tienda, me pondrá sobre una roca.
626:6 Entonces levantaré la cabeza sobre el enemigo que me cerca. En su tienda ofreceré sacrificios entre aclamaciones, cantando y tocando para el Señor.
726:7 Escucha, Señor, mi voz que te llama, ten piedad de mí, respóndeme.
826:8 –Busquen mi rostro. Mi corazón dice: Tu rostro buscaré, Señor:
926:9 no me ocultes tu rostro. No rechaces con ira a tu siervo, que tú eres mi auxilio; no me deseches, no me abandones, Dios de mi salvación.
1026:10 Si mi padre y mi madre me abandonan, el Señor me acogerá.
1126:11 Indícame, Señor, tu camino, guíame por una senda llana, porque tengo enemigos;
1226:12 no me entregues a la avidez de mis adversarios, pues se levantan contra mí testigos falsos, acusadores violentos.
1326:13 Yo, en cambio, espero contemplar la bondad del Señor en el país de la vida.
1426:14 –Espera en el Señor, sé valiente, ¡ten ánimo, espera en el Señor!