Romanos 15
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Nosotros, los fuertes, tenemos que cargar con las flaquezas de los débiles y no buscar nuestra satisfacción.
2Que cada uno trate de agradar al prójimo para el bien y la edificación común.
3Porque tampoco Cristo buscó su propia satisfacción, sino que, como está escrito: cayeron sobre mí los ultrajes de los que te agravian.
4Lo que entonces se escribió fue para nuestra instrucción, para que por la paciencia y el consuelo de la Escritura tengamos esperanza.
5El Dios de la paciencia y el consuelo les conceda tener los unos para con los otros los sentimientos de Cristo Jesús,
6de modo que, con un solo corazón y una sola voz, glorifiquen a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo.
7Por tanto, acójanse unos a otros, como Cristo los acogió para gloria de Dios.
8Quiero decir que Cristo se hizo servidor de los circuncisos para confirmar la fidelidad de Dios, cumpliendo las promesas de los patriarcas;
9mientras que los paganos glorifican a Dios por su misericordia, como está escrito: Te confesaré ante los paganos y cantaré en tu honor.
10Y en otro lugar: Pueblos extranjeros, alégrense junto con su pueblo.
11Y de nuevo: Alaben al Señor todas las gentes, que todos los pueblos lo glorifiquen.
12Isaías, por su parte, dice: Aparecerá el brote de Jesé, se levantará a gobernar las naciones: y todos los pueblos pondrán en él su esperanza.
13El Dios de la paz los llene de gozo y paz en la fe, para que, por la fuerza del Espíritu Santo, desborden de esperanza.
14Acerca de ustedes, queridos hermanos, estoy convencido de que están llenos de bondad y colmados de todo conocimiento y que también pueden aconsejarse mutuamente.
15Con todo, por la gracia recibida de Dios
16de ser ministro de Cristo Jesús para los paganos y sacerdote de la Buena Noticia de Dios, he tenido la audacia de escribirles y de refrescarles su memoria, para que la ofrenda de los paganos sea aceptable y consagrada por el Espíritu Santo.
17Por Cristo Jesús puedo sentirme orgulloso ante Dios.
18Pero no hablaré si no es de lo que Cristo ha realizado por intermedio mío para la conversión de los paganos: de palabra y de obra,
19con señales y prodigios, con la fuerza del Espíritu de Dios. Partiendo de Jerusalén y su región hasta Iliria he completado el anuncio de la Buena Noticia de Cristo.
20Me honra haber anunciado la Buena Noticia donde todavía no se había nombrado a Cristo, para no construir sobre cimiento ajeno;
21sino como está escrito: Lo verán los que no tenían noticia de él, y comprenderán los que no habían oído hablar de él.
22Ese motivo me ha impedido repetidas veces ir a visitarlos.
23Ahora que ya no me queda tarea por estas regiones, y con las ganas que tengo desde hace tiempo de visitarlos,
24espero verlos de paso en mi viaje hacia España y confío que me ayudarán a proseguir mi viaje, después de gozar un poco de su compañía.
25En este momento me dirijo a Jerusalén para llevar una ayuda a esa comunidad.
26Porque los de Macedonia y Acaya han decidido solidarizarse con los cristianos pobres de Jerusalén.
27Lo han decidido como era su obligación: ya que si los paganos se beneficiaron de sus bienes espirituales, es justo que ellos los socorran con bienes materiales.
28Cuando haya concluido este asunto, garantizando la entrega de la colecta, me dirigiré a España pasando por la tierra de ustedes.
29Y sé que, cuando llegue a visitarlos, lo haré con todas las bendiciones de Cristo.
30Por nuestro Señor Jesucristo y por el amor que infunde el Espíritu, les recomiendo que luchen a mi lado rezando por mí a Dios
31para que me libre en Judea de los que no creen y para que mi misión entre los consagrados sea bien recibida.
32Así, Dios mediante, podré visitarlos con alegría, para tomarme un descanso junto a ustedes.
33El Dios de la paz esté con todos ustedes. Amén.