Génesis 49
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Jacob llamó a sus hijos y les dijo: –Reúnanse, que les voy a contar lo que sucederá en el futuro.
2Reúnanse y escúchenme, hijos de Jacob, oigan a su padre Israel:
3Tú, Rubén, mi primogénito, mi fuerza y primicia de mi virilidad, primero en rango, primero en poder;
4precipitado como agua, no serás de provecho, porque subiste a la cama de tu padre profanando mi lecho con tu acción.
5Simeón y Leví, hermanos, mercaderes en armas criminales.
6No quiero asistir a sus consejos, no he de participar en su asamblea, porque mataron hombres ferozmente y a capricho destrozaron bueyes.
7Maldita su furia, tan cruel, y su cólera tan feroz. Los repartiré entre Jacob y los dispersaré por Israel.
8A ti, Judá, te alabarán tus hermanos, pondrás la mano sobre la nuca de tus enemigos, se postrarán ante ti los hijos de tu padre.
9Judá, hijo mío eres, como un cachorro de león: cuando regresa de cazar; se agacha y se tumba como león o como leona, ¿quién se atreve a desafiarlo?
10No se apartará de Judá el cetro ni el bastón de mando de entre sus rodillas, hasta que le traigan tributo y le rindan homenaje los pueblos.
11Ata su burro a una viña, la cría a la cepa más escogida; lava su ropa en vino y su túnica en sangre de uvas.
12Sus ojos son más oscuros que vino y sus dientes más blancos que leche.
13Zabulón habitará junto a la costa, será un puerto para los barcos, su frontera llegará hasta Sidón.
14Isacar es un asno robusto que se tumba entre las alforjas;
15viendo que es bueno el establo y que es hermosa la tierra, inclina el lomo a la carga y acepta trabajos de esclavo.
16Dan gobernará a su pueblo como uno a las tribus de Israel.
17Dan es culebra junto al camino, áspid junto a la senda: muerde al caballo en la pezuña, y el jinete es despedido hacia atrás.
18Espero tu salvación, Señor.
19Gad: le atacarán los bandidos y él los atacará por la espalda.
20Aser tendrá comidas sustanciosas, y ofrecerá manjar de reyes.
21Neftalí es cierva suelta que tiene crías hermosas.
22José es un potro salvaje, un potro junto a la fuente, asnos salvajes junto al muro.
23Los arqueros los irritan, los desafían y los atacan.
24Pero el arco se les queda rígido y les tiemblan manos y brazos ante el Campeón de Jacob, el Pastor y Piedra de Israel.
25El Dios de tu padre te auxilia, el Todopoderoso te bendice: bendiciones que bajan del cielo, bendiciones del océano, acostado en lo hondo, bendiciones de vientres y ubres,
26bendiciones de espigas abundantes, bendiciones de montañas antiguas, ambición de colinas perdurables, bajen sobre la cabeza de José, coronen al elegido entre sus hermanos.
27Benjamín es un lobo rapaz: por la mañana devora la presa, por la tarde reparte despojos.
28Éstas son las doce tribus de Israel, y esto es lo que su padre les dijo al bendecirlos, dando una bendición especial a cada uno.
29Y les dio las siguientes instrucciones: –Cuando me reúna con los míos, entiérrenme con mis padres en la cueva del campo de Efrón, el hitita,
30la cueva del campo de Macpela, frente a Mambré, en Canaán, la que compró Abrahán a Efrón, el hitita, como sepulcro en propiedad.
31Allí enterraron a Abrahán y Sara, su mujer; allí enterraron a Isaac y a Rebeca, su mujer; allí enterré yo a Lía.
32El campo y la cueva fueron comprados a los hititas.
33Cuando Jacob terminó de dar instrucciones a sus hijos, recogió los pies en la cama, expiró y se reunió con los suyos.