Salmos 89
Santa Biblia Martín Nieto ›1Maskil de Etán, el ezrajita
2Cantaré eternamente la misericordia del Señor, publicaré tu lealtad por todas las edades,
3porque tú has dicho: "Mi piedad es eterna, mi lealtad está cimentada en el mismo cielo".
4He hecho un pacto con mi elegido y he jurado a mi siervo David:
5"Afirmaré tu dinastía para siempre, asentaré tu trono por los siglos de los siglos".
6Los cielos, Señor, cantan tus maravillas, y tu lealtad en la asamblea de los santos.
7Porque, ¿quién en las nubes es igual al Señor, quién es como el Señor entre los dioses?
8Dios es temible en el consejo de los santos, grande y terrible para todo su cortejo.
9Señor omnipotente, ¿quién hay como tú?; tu poder, Señor, es tu lealtad.
10Tú dominas el mar embravecido, tú aplacas sus olas encrespadas;
11tú atravesaste y destrozaste el cadáver de Rahab, dispersaste a tus enemigos con tu potente brazo.
12Tuyo es el cielo, tuya también la tierra, tú formaste el mundo y todo lo que contiene;
13tú creaste el norte y el sur, el Tabor y el Hermón se recrean en tu nombre.
14Tu brazo está lleno de poder, fuerte es tu mano, sublime tu derecha.
15La justicia y el derecho son las bases de tu trono, el amor y la lealtad son tus heraldos.
16Dichoso el pueblo que sabe aclamarte y caminar, Señor, a la luz de tu presencia;
17que se regocija en tu nombre sin cesar y se enorgullece de tu justicia.
18Pues tú eres el esplendor de su poder, por tu favor se agranda nuestra fuerza.
19El mismo Señor es nuestro escudo, el santo de Israel es nuestro rey.
20Antaño apareciste y hablaste así a tus fieles: "He prestado mi ayuda a un valiente, he exaltado a un elegido de mi pueblo;
21he encontrado a mi siervo David, y lo he consagrado con el óleo santo;
22mi mano estará siempre con él y mi brazo lo hará poderoso;
23no le podrá sorprender el enemigo, y el rebelde no podrá derribarlo;
24delante de él aplastaré a sus opresores, destrozaré a todos los que lo aborrecen.
25Mi amor y mi lealtad siempre estarán con él, en mi nombre aumentará su fuerza;
26extenderé su mano hasta el Mediterráneo y su derecha hasta el Éufrates.
27Él me llamará: "Padre mío, Dios mío, mi roca salvadora";
28yo haré de él mi primogénito, el más excelso de los reyes de la tierra.
29Yo le seré leal eternamente, firme será con él mi pacto;
30afirmaré su dinastía para siempre y su trono durará como los cielos.
31Si sus hijos abandonan mi ley y no practican mi derecho,
32si quebrantan mis mandamientos y no guardan mis preceptos,
33castigaré sus transgresiones con la vara y con el látigo sus iniquidades;
34pero yo no dejaré de amarlo ni faltaré nunca a mi lealtad;
35no violaré jamás mi pacto ni faltaré a la palabra dada.
36Una vez por todas juré por mi santidad: "nunca jamás engañaré a David;
37su dinastía durará por siempre y su trono durará tanto como el sol,
38como la luna que subsiste eternamente, fiel testigo en el cielo".
39Y, sin embargo, has rechazado y desechado a tu ungido y te has enfurecido contra él;
40has roto el pacto con tu siervo, has echado por tierra y profanado su diadema;
41has derribado todas sus murallas, has desmantelado todas sus fortalezas;
42lo han saqueado todos los viandantes, y es el hazmerreír de sus vecinos;
43has acrecentado el poder de su enemigo, has llenado de alegría a sus adversarios;
44has embotado el filo de su espada y no lo has apoyado en el combate;
45has puesto fin a su esplendor y has tirado su trono por los suelos;
46has acortado los días de su juventud, lo has cubierto de vergüenza.
47¿Hasta cuándo, Señor? ¿Te ocultarás por siempre?, ¿arderá siempre tu ira como el fuego?
48Acuérdate de que mi vida es breve, de que los hombres que creaste duran muy poco tiempo.
49¿Quién podrá vivir sin ver la muerte?, ¿quién librará su vida de las garras del abismo?
50¿Dónde están, Señor, tus primeros amores, los que juraste a David en tu lealtad?
51Piensa, Señor, en los ultrajes de tus siervos, esos ultrajes de las gentes que yo llevo en mi pecho.
52Tus enemigos, Señor, lo han ultrajado escupiendo sobre los pasos de tu ungido.
53Bendito sea el Señor por siempre. Amén. Amén.