Salmos 57
Santa Biblia Martín Nieto ›1Al maestro de coro. Según "No destruyas". Poema de David, cuando huyendo de Saúl se escondió en la cueva
2Piedad, Dios mío; ten piedad de mí, pues mi refugio lo he buscado en ti; me refugio a la sombra de tus alas hasta que haya pasado el infortunio.
3Invoco al Dios altísimo, al Dios que tanto hace por mí.
4Desde los cielos mandará a salvarme, fustigará a mis opresores, enviará su amor y su verdad.
5Vivo en medio de leones que devoran hombres, sus dientes son lanzas y flechas; su lengua, una espada acerada.
6Álzate, oh Dios, sobre los cielos, que tu gloria domine sobre la tierra entera.
7Tendieron una red delante de mis pasos, yo bajé la cabeza; delante de mí cavaron una fosa y cayeron dentro de ella.
8A punto está mi corazón, oh Dios, mi corazón a punto; quiero cantar un himno:
9"Despierta, gloria mía, despertad, arpa y cítara, que voy a despertar yo a la aurora".
10Te alabaré, Señor, ante los pueblos, a ti te cantaré entre las naciones,
11pues grande hasta los cielos es tu amor y grande hasta las nubes tu lealtad.
12Álzate, oh Dios, sobre los cielos, que tu gloria domine sobre la tierra entera.