Proverbios 18
Santa Biblia Martín Nieto ›1El que quiere separarse busca pretextos y contra todo consejo se irrita.
2El necio no encuentra placer en la reflexión, sino en propalar sus pensamientos.
3Cuando viene el mal, viene también el desprecio; y con el deshonor, la vergüenza.
4Aguas profundas son las palabras de un hombre; torrente que inunda, la fuente de la sabiduría.
5No es bueno tener consideración con el culpable para perjudicar al inocente en el juicio.
6Los labios del necio provocan querellas, su boca atrae los golpes.
7La boca del necio es su ruina, sus labios son un lazo para su propia vida.
8Las palabras de los chismosos son apetitosos bocados, llegan hasta lo más hondo de las entrañas.
9El que es negligente en su trabajo es hermano del destructor.
10El nombre del Señor es torre fuerte, en ella se refugia el justo y está seguro.
11La hacienda del rico es su fuerte ciudadela, en su pensamiento es como una muralla elevada.
12Antes de la caída se eleva el corazón del hombre, la humildad precede a la gloria.
13El que da una respuesta antes de haber escuchado muestra su insensatez para oprobio suyo.
14El espíritu del hombre le sostiene en su enfermedad; pero al espíritu abatido, ¿quién le sostendrá?
15El corazón inteligente adquiere la sabiduría, el oído de los sabios busca la ciencia.
16Las dádivas abren todas las puertas al hombre y le dan acceso a la presencia de los grandes.
17El primero parece tener razón en el pleito, pero luego viene la otra parte y se la examina.
18La suerte pone fin a los litigios y decide entre los poderosos.
19Un hermano ayudado por su hermano es una ciudad fuerte, y las querellas son como cerrojos de fortaleza.
20Del fruto de su boca llena el hombre su vientre, del producto de sus labios se sacia.
21La muerte y la vida están en poder de la lengua, los que la usan comerán de su fruto.
22El que encuentra una mujer encuentra la felicidad, es un favor que ha obtenido del Señor.
23El pobre habla suplicando, y el rico responde con dureza.
24Hay amigos que llevan a la ruina, y hay amigos más fieles que un hermano.