Job 31
Santa Biblia Martín Nieto ›1Un pacto había hecho con mis ojos de no fijarme en ninguna doncella.
2¿Qué reparto hace Dios desde arriba? ¿Qué suerte asigna el todopoderoso desde su altura?
3¿No es para el injusto la desgracia, y la desventura para los agentes de maldad?
4¿No ve él acaso mis caminos y no cuenta todos mis pasos?
5Si he caminado con mentira, si mi pie corrió hacia la falsedad,
6¡péseme él en balanza de justicia; reconocerá Dios mi integridad!
7Si del camino recto se apartaron mis pasos, si mi corazón corrió tras de mis ojos y a mis manos se pegó mancha alguna,
8¡lo que yo siembre, otro lo coma, y sean arrancados mis retoños!
9Si mi corazón fue seducido por mujer, si aceché a la puerta de mi prójimo,
10¡muela para otros mi mujer y otros se encorven sobre ella!
11Pues una infamia hubiera sido, un crimen condenable por los jueces,
12un fuego que devora hasta la perdición y que habría consumido todas mis cosechas.
13Si desprecié el derecho de mi siervo o de mi sierva en sus pleitos conmigo,
14¿qué podría hacer cuando surgiese Dios?; cuando juzgara, ¿qué le respondería?
15¿No los formó él, igual que a mí, en el vientre? ¿No nos plasmó uno mismo en el seno?
16¿Fui insensible al menester del pobre? ¿Dejé desfallecer los ojos de la viuda?
17¿Comí solo mi bocado? ¿No lo compartí con el huérfano?
18¡Pues Dios, desde mi infancia, me crió como un padre, y desde el seno materno me guió!
19Si vi a un indigente sin vestido, a algún pobre desnudo,
20¿no me bendijeron sus riñones?, ¿no se calentó con el vellón de mis corderos?
21Si contra un inocente alcé mi mano por sentirme respaldado en la puerta,
22¡mi espalda se separe de mi nuca y mi brazo se desgaje del hombro!
23Porque el terror de Dios me invadiría y ante su majestad no podría resistir.
24¿Puse en el oro mi confianza o dije al oro fino: "Tú, mi seguridad"?
25¿Me complací en la abundancia de mis bienes porque mi mano había ganado mucho?
26Al ver el sol brillante y la luna que avanzaba esplendorosa,
27¿mi corazón fue seducido en secreto?, ¿les mandé un beso con mi mano?
28También esto hubiera sido un crimen capital, porque habría renegado del Dios supremo.
29¿Me alegré del infortunio de mi enemigo? ¿Me gocé cuando el mal le abatía?
30¡Yo, que no permitía que mi boca pecase deseándole la muerte con imprecaciones!
31¿No decían las gentes de mi tienda: "Quién no ha quedado saciado en su mesa"?
32Jamás el forastero pasó la noche fuera, mi puerta se abría siempre al viajero.
33¿He ocultado mis faltas como un hombre, he escondido en mi seno mi pecado,
34porque temiese el rumor de las gentes o el desprecio de las familias me espantase, hasta quedar callado, sin salir de mi puerta?
35¡Oh, si tuviese yo quien me escuchara! ¡Ésta es mi firma! ¡El todopoderoso me responda! El libelo que escribiese mi adversario
36lo llevaría sobre mis espaldas, lo ceñiría igual que una corona.
37De todos mis pasos le daría cuenta, me acercaría a él igual que un príncipe.
38Si mi tierra gritó venganza contra mí y sus surcos lloraron juntamente;
39si comí sus frutos sin haberlos pagado o estrujé el alma de sus dueños,
40¡en vez de grano broten en ella espinas, y en lugar de cebada, hierba hedionda!