Eclesiástico (Sirácide) 35
Santa Biblia Martín Nieto ›1El que guarda la ley multiplica las ofrendas, el que observa los mandamientos ofrece sacrificios de reconciliación.
2Ser agradecidos a Dios es ofrecer flor de harina, y quien hace limosna ofrece sacrificio de acción de gracias.
3Apartarse del mal es cosa agradable al Señor; alejarse de la injusticia, sacrificio expiatorio.
4No te presentes con las manos vacías ante el Señor, pues todas las cosas se deben hacer cumpliendo los mandamientos.
5La ofrenda del justo da lustre al altar, y su suave olor se eleva hasta el altísimo.
6El sacrificio del justo es aceptable, su recuerdo no será olvidado.
7Honra al Señor con ofrenda generosa, y no seas mezquino al presentar tus primicias.
8Cuando ofrezcas algo, hazlo con cara alegre y da los diezmos con alegría.
9Da al altísimo como él te dio, con ánimo generoso según tus posibilidades.
10Porque el Señor lo paga todo y te devolverá siete veces más.
11No intentes sobornarlo, que no recibirá tus dones; y no te confíes en ofrendas de cosas adquiridas con injusticias.
12Porque el Señor es juez, y no hay ante él acepción de personas.
13No hará acepción de personas contra el pobre, pero escuchará la súplica del oprimido.
14No desdeña la súplica del huérfano ni la de la viuda si prodiga ante él sus quejas.
15¿No corren las lágrimas de la viuda por sus mejillas? Y su grito, ¿no es contra quien las hace correr?
16El que sirve al Señor como él quiere es aceptado, y su súplica llega a las nubes.
17La súplica del humilde atraviesa las nubes; no descansa hasta llegar a Dios,
18y no se retira hasta que intervenga el altísimo, reconozca el derecho de los justos y les haga justicia.
19El Señor no tardará ni tendrá paciencia con ellos,
20hasta que haya machacado los lomos de los hombres sin piedad y haya tomado venganza de las gentes;
21hasta que haya exterminado la multitud de los arrogantes y hecho trizas el cetro de los que practican la injusticia;
22hasta que haya devuelto a cada uno según sus obras y retribuido las obras de los hombres según sus intenciones;
23hasta que haya hecho justicia a su pueblo y le haya alegrado con su misericordia.
24Oportuna es la misericordia en el tiempo de la tribulación; como nubes de agua en tiempo de sequía.