Eclesiástico (Sirácide) 31
Santa Biblia Martín Nieto ›1Los insomnios que acarrea la riqueza consumen el cuerpo, y la preocupación por ella ahuyenta el sueño.
2La preocupación del día impide dormir, y más que una enfermedad grave aleja el sueño.
3El rico se afana en acumular riquezas, y si descansa es para entregarse al placer.
4El pobre trabaja porque necesita vivir, y si descansa cae otra vez en la miseria.
5Quien ama el oro no escapará sin pecado, quien ama el lucro en él se extraviará.
6Muchos se perdieron por amor del oro, y dieron de bruces con su perdición.
7El oro es una trampa para cuantos se entregan a él, todos los insensatos caen en ella.
8Dichoso el rico que es hallado irreprensible y no corre tras el oro.
9¿Quién es éste para que lo felicitemos? Porque ha hecho entre los suyos maravillas.
10¿Quién ha sufrido esta prueba y ha sido hallado perfecto? Éste será glorificado. ¿Quién pudo pecar y no pecó, hacer el mal y no lo hizo?
11Su dicha se consolidará, y la comunidad pregonará sus buenas obras.
12¿Te sientas en una mesa bien surtida? No te muestres ansioso, ni digas: ¡Cuántas cosas!
13Recuerda que un ojo codicioso es mala cosa. ¿Qué hay peor que el ojo? Codicia cuanto ve.
14No tiendas la mano a cuanto veas para que no tropieces con tu vecino en el plato.
15Por lo que a ti te gusta juzga del gusto de los otros, y sé discreto en todo.
16Come como hombre educado lo que te pongan, y no seas glotón, para que no te desprecien.
17Sé el primero en terminar de comer por educación, y no devores, para que no seas despreciado.
18Si te sientas entre muchos, no alargues tu mano el primero.
19Muy poco le basta al hombre bien educado, y así no se siente molesto en el lecho.
20El sueño saludable acompaña a un estómago moderado; se levanta pronto y está despejado. Insomnio, vómitos y retortijones esperan al hombre glotón.
21Si has comido con exceso, salta, devuelve y te sentirás mejor.
22Escúchame, hijo, no me desprecies, y al fin verás que eran veraces mis palabras. Sé moderado en todas tus obras, y jamás vendrá sobre ti la enfermedad.
23Al espléndido anfitrión le elogian todos, y el testimonio de su generosidad será firme.
24Del anfitrión tacaño se murmura en la ciudad, y la fama de su tacañería se afianzará.
25Con el vino no te hagas el valiente, porque a muchos perdió el vino.
26El horno prueba el temple del acero, así el vino prueba los corazones en la contienda de fanfarrones.
27El vino da vida si se bebe con moderación. ¿Qué es la vida sin vino? El vino ha sido creado para alegrar al hombre.
28Alegría del corazón y gozo del alma es el vino, bebido a su tiempo y con moderación.
29La borrachera excita la ira del loco para su daño, quita fuerzas y le multiplica las heridas.
30En los banquetes no provoques al vecino ni te burles de él en su alegría; no le digas palabras injuriosas ni lo molestes con reclamaciones de dinero.