Eclesiástico (Sirácide) 27
Santa Biblia Martín Nieto ›1Por amor al lucro muchos han pecado, quien busca enriquecerse se muestra despiadado.
2Entre junturas de piedra se clava la estaca, y entre venta y compra se hinca el pecado.
3Si al temor del Señor no te atienes firmemente, pronto tu casa será destruida.
4Al zarandear la criba queda la cascarilla; así los defectos del hombre cuando reflexiona.
5El horno prueba los vasos del alfarero; la prueba del hombre está en su conversación.
6El fruto del árbol indica su cultivo, así la conversación de un hombre revela su corazón.
7Antes que haya hablado no alabes a nadie, pues ésta es la piedra de toque del hombre.
8Si persigues la justicia, la alcanzarás y la vestirás como gloriosa túnica.
9Los pájaros se juntan con sus iguales, y la fidelidad retorna a los que la practican.
10El león acecha la presa, así el pecado a los que hacen injusticias.
11La conversación del piadoso es siempre sabiduría, pero el insensato cambia como la luna.
12Entre los insensatos aguarda la ocasión oportuna, y procura estar de continuo entre los sensatos.
13La conversación de los necios es detestable, su risa se oye en las orgías del pecado.
14La lengua del blasfemo hace erizar los cabellos; cuando riñe hay que taparse los oídos.
15La riña entre orgullosos hace correr la sangre, sus altercados no pueden oírse.
16El que descubre secretos pierde la confianza y no encontrará amigos según su corazón.
17Ama a tu amigo y confíate a él, pero si has revelado su secreto no corras tras él.
18Porque como un hombre mata a su enemigo, así tú has destruido la amistad de tu prójimo.
19Y como quien dejó escapar el pájaro de su mano, así perdiste a tu prójimo y no le recobrarás más.
20No lo persigas, que ya está muy lejos; huye como gacela del lazo.
21Porque se puede vendar una herida y se perdona una injuria, pero descubrir un secreto no tiene remedio.
22Quien guiña el ojo maquina maldad; nadie podrá apartarle de ella.
23Ante tus ojos se hace meloso y se admirará de tus dichos, pero por detrás torcerá la boca y censurará tus palabras.
24Muchas cosas odio, pero ninguna tanto como a él. El Señor también lo odia.
25Quien tira una piedra al aire, la tira sobre su propia cabeza; un golpe a traición causa heridas.
26El que cava una hoya caerá en ella, y quien tiende un lazo quedará preso en él.
27Al que hace el mal le caerá encima, sin saber de dónde le viene.
28El escarnio y la injuria son las obras del orgulloso, pero la venganza como león le acecha.
29Los que se gozan de la caída del justo quedarán presos en el lazo, el dolor los consumirá antes de su muerte.
30El rencor y la cólera son aborrecibles, el hombre pecador los guarda en su interior.