1 Macabeos 14
Santa Biblia Martín Nieto ›1El año 172, el rey Demetrio reunió un ejército y fue a Media a procurarse ayuda para luchar contra Trifón.
2Pero cuando Arsaces, rey de Persia y de Media supo que Demetrio había entrado en su territorio, mandó a uno de sus generales a capturarlo vivo.
3El general fue, derrotó al ejército de Demetrio, capturó a éste y lo condujo a Arsaces, quien lo encarceló.
4Mientras vivió Simón, la región tuvo paz. Buscó el bienestar de su país, agradó al pueblo su gobierno y gozó de su poder mientras vivió.
5Entre tantos títulos de gloria, tomó a Jafa y la hizo puerto, abriendo camino a las islas del mar.
6Extendió las fronteras de su propio país y fue señor de su nación.
7Liberó a muchos prisioneros, conquistó Guézer, Bet Sur y la ciudadela, desterrando toda impureza, y nadie hubo capaz de resistirle.
8Los habitantes cultivaban en paz sus propias tierras, la tierra producía sus cosechas y los árboles del campo daban frutos.
9Los ancianos reposaban en las plazas, todos se interesaban por la prosperidad, los jóvenes vestían vistosos trajes de guerra.
10Abasteció a las ciudades de alimento, las dotó de defensas convenientes y su nombre fue glorioso hasta el fin del mundo.
11En el país restableció la paz e Israel saltó de gozo.
12Cada cual se sentaba a la sombra de su vid y de su higuera, y nadie le inquietaba.
13Desaparecieron del país sus enemigos, y los reyes eran derrotados.
14Dio fuerza a los humildes de su pueblo, dispersó a los malvados y perversos, fue observante de la ley.
15Devolvió al templo su esplendor antiguo, y los vasos sagrados aumentaron.
16Cuando llegó a Roma y a Esparta la noticia de la muerte de Jonatán, se afligieron profundamente.
17Pero al oír que su hermano Simón le había sucedido como sumo sacerdote y que mandaba en el país y en sus ciudades,
18le escribieron en tablas de bronce para renovar el tratado de amistad concertado con sus hermanos Judas y Jonatán.
19Las cartas fueron leídas en Jerusalén ante toda la asamblea.
20Ésta es la copia de la que enviaron los espartanos: "Los magistrados y el pueblo de Esparta a Simón, sumo sacerdote, a los ancianos, a los sacerdotes y a todo el pueblo de los judíos, sus hermanos, salud.
21Los emisarios que habéis mandado a nuestro pueblo nos han informado de vuestra gloria y felicidad. Nos ha llenado de gozo su venida,
22y hemos registrado sus declaraciones en los actos públicos de este modo: Numenio, hijo de Antíoco, y Antípatro, hijo de Jasón, embajadores de los judíos, han venido para renovar la amistad con nosotros.
23Ha sido un placer para el pueblo recibirlos con grandes honores y depositar en los archivos públicos una copia de sus discursos para recuerdo del pueblo espartano. Hemos hecho una copia para el sumo sacerdote Simón".
24Después de esto, Simón envió a Numenio a Roma con un gran escudo de oro que pesaba cuatrocientos cuarenta kilos de oro, para renovar el pacto con los romanos.
25Cuando e pueblo conoció estos hechos, dijo: "¿Qué recompensa daremos a Simón y a sus hijos?.
26Pues tanto él como sus hijos y la casa de sus padres han demostrado valentía, han luchado contra los enemigos de Israel y nos han devuelto la libertad". Grabaron una inscripción en placas de bronce y las colgaron en columnas en el monte Sión.
27Copia del texto: "El 18 de elul del año 172, tercero de Simón, sumo sacerdote, en Asaramel,
28en la gran asamblea de sacerdotes del pueblo, de los jefes de la nación y de los ancianos del pueblo, se comunicó lo siguiente:
29En las frecuentes batallas libradas en nuestro país, Simón, hijo de Matatías, de la familia de Yoarib, y sus hermanos, han expuesto con peligro sus vidas y han resistido a los enemigos de su nación para salvar el templo y la ley, conquistando gloria imperecedera para su nación.
30Jonatán realizó la unidad de su nación, llegó a ser sumo sacerdote y fue luego a reunirse con los suyos.
31Los enemigos de los judíos quisieron entonces invadir su país para devastarlo y poner las manos en su templo.
32Entonces surgió Simón para luchar por su pueblo. Se desprendió de muchas de sus propias riquezas procurando armas y pagas a las milicias de su nación.
33Fortificó las ciudades de Judea y de Bet Sur, villa fronteriza de Judea, donde antes se encontraban las fuerzas enemigas, y destacó allí una guarnición judía.
34Fortificó también a Jafa, junto al mar, y a Guézer, en los límites de Asdod, habitada antes por enemigos, y estableció allí colonos judíos, dotándolos de cuanto era necesario.
35El pueblo comprobó la lealtad de Simón y la gloria que pretendía conseguir para su nación. Lo nombró su caudillo y sumo sacerdote precisamente por los servicios prestados, por la justicia y la lealtad demostradas a su nación, buscando por todos los medios la elevación de su pueblo.
36A sus órdenes los judíos consiguieron expulsar a los paganos de los territorios ocupados, especialmente de la ciudad de David, Jerusalén, donde habían construido una ciudadela, de la que salían profanando los aledaños del templo e infligiendo graves ofensas a su santidad.
37Destacó en ella soldados judíos, la fortificó para seguridad de la nación y de la ciudad y levantó las murallas de Jerusalén.
38El rey Demetrio, por esto, le confirmó en el sumo sacerdocio,
39le nombró uno de sus amigos y le prodigó honores,
40pues sabía que los romanos llamaban a los judíos amigos, aliados y hermanos, y habían recibido con honores a los emisarios de Simón;
41que los judíos y los sacerdotes a una habían resuelto que Simón fuera su caudillo y sumo sacerdote hasta la aparición de un profeta acreditado;
42que fuera su general, que se preocupara del templo, de la administración de la nación, de los armamentos y de las fortificaciones;
43que administrara el templo, que se hiciera obedecer por todos, que todos los documentos de la nación fueran realizados en su nombre y que vistiera la púrpura y llevara ornamentos de oro.
44No será permitido a ninguno del pueblo y de los sacerdotes rechazar ninguno de estos puntos, ni contradecir las órdenes que dé, ni reunirse en la nación sin su consentimiento, ni vestir la púrpura o llevar el broche de oro.
45Todo el que obre contra estas decisiones o viole alguna de ellas será castigado".
46El pueblo aprobó conferir a Simón el derecho de obrar según estas disposiciones.
47Simón aceptó y consintió ejercer el sumo sacerdocio, ser caudillo y jefe de los judíos y de los sacerdotes y ser cabeza de todos.
48Decidieron que este escrito fuera grabado en placas de bronce, que deberían colocarse en un lugar visible del templo,
49y que se depositaran copias en el tesoro del templo para que estuvieran a disposición de Simón y de sus hijos.