Salmos 77
Biblia del Peregrino (1993) ›1Al director de coro. Según Yedutún. De Asaf. Salmo.
2Mi voz hacia Dios, gritando, mi voz hacia Dios, que me escuche.
3En mi angustia te busco, Dueño mío, de noche rebulle mi mano sin descanso, rehúsa calmarse el jadeo.
4Acordándome de Dios, gimo, meditando me siento desfallecer.
5Mantienes desvelados mis ojos, la agitación no me deja hablar.
6Calculo los días de antaño, los años remotos recuerdo.
7De noche repito mi canción, la medito por dentro, mi espíritu indaga:
8¿Es que el Señor nos rechaza para siempre y no volverá a favorecernos?
9¿Se ha agotado su misericordia, se ha terminado para siempre su promesa?
10¿Se ha olvidado Dios de su bondad o la cólera le cierra las entrañas?
11Y me digo ¡pobre de mí! ha cambiado la diestra del Altísimo.
12Recuerdo las proezas del Señor, sí, recuerdo tus antiguos portentos,
13medito todas tus obras, considero tus hazañas.
14Dios mío, tu camino es santo, ¿qué Dios es grande como nuestro Dios?
15Tú eres el Dios que obras maravillas y mostraste a los pueblos tu poder.
16Con tu brazo rescataste a tu pueblo, a los hijos de Jacob y de José.
17Te vio el mar, oh Dios, te vio el mar y tembló, las olas se estremecieron.
18Las nubes descargaban su agua, retumbaban los nubarrones, tus saetas zigzagueaban.
19Rodaba el estruendo de tu trueno, los relámpagos deslumbraban el orbe, la tierra temblaba y retemblaba.
20Tu camino por el mar, un vado por las aguas caudalosas, y no quedaba rastro de tus huellas,
21mientras guiabas a tu pueblo como un rebaño por la mano de Moisés y de Aarón.