Salmos 72
Biblia del Peregrino (1993) ›1De Salomón. Oh Dios, confía tu juicio al rey, tu justicia a un hijo de rey.
2Que rija a tu pueblo con justicia, a tus afligidos con rectitud.
3Que montes y colinas traigan al pueblo paz por la justicia.
4Que defienda a la gente oprimida, que salve a las familias pobres y quebrante al opresor.
5Que dure en compañía del sol, frente a la luna, de edad en edad.
6Que baje como lluvia sobre el césped, como llovizna que empapa la tierra.
7Que en sus días florezca el honrado y haya prosperidad hasta que falte la luna.
8Que domine de mar a mar, del Gran Río al confín de la tierra.
9Que en su presencia se encorven los beduinos y sus enemigos muerdan el polvo.
10Que los reyes de Tarsis y las islas le paguen tributo;
11que los reyes de Sabá y Arabia le ofrezcan sus dones, que se postren ante él todos los pueblos y que todos los reyes le sirvan.
12Porque él libra al pobre que pide auxilio, al oprimido que no tiene protector.
13Que se apiade del pobre y desvalido, que salve la vida de los pobres.
14Que los rescate de la crueldad y violencia, que aprecie en mucho su sangre.
15¡Que viva!, que le den oro de Sabá, que recen por él continuamente y todo el día lo bendigan.
16Que abunden las mieses del campo y se agiten en lo alto de los montes. Que su fruto esté lozano como el del Líbano y las gavillas como hierba del campo.
17Que su nombre sea eterno, frente al sol retoñe su nombre. Que todos los pueblos lo feliciten y lo invoquen como bendición.
18¡Bendito el Señor Dios de Israel, el único que hace maravillas!
19¡Bendito por siempre su nombre glorioso y que su gloria llene la tierra! ¡Amén, amén!
20Terminan las súplicas de David hijo de Jesé.