Salmos 4
Biblia del Peregrino (1993) ›1Al maestro de coro, con arpas. Salmo de David.
2Cuando te llamo, respóndeme Dios, defensor mío; tú que en el aprieto me diste holgura, ten piedad de mí, oye mi oración.
3Señores, ¿hasta cuándo será ultrajado mi honor, amaréis la falsedad y buscaréis la mentira?
4Sabedlo: el Señor ha distinguido a un fiel suyo, el Señor me oye cuando lo llamo.
5Temblad y dejad de pecar, reflexionad en el lecho y guardad silencio;
6ofreced sacrificios legítimos y confiad en el Señor.
7Muchos dicen: ¿Quién nos hará gozar de la dicha si la luz de tu rostro, Señor, se ha alejado de nosotros?
8En el corazón me has infundido más alegría que cuando abundan su grano y su mosto.
9En paz me acuesto y al punto me duermo, porque tú solo, Señor, me haces vivir tranquilo.