Salmos 116
Biblia del Peregrino (1993) ›1¡Yo amo!, porque el Señor escucha mi voz suplicante.
2porque inclina el oído hacia mí cuando lo llamo.
3Me envolvían redes mortales, me alcanzaban los lazos del Abismo, caí en tristeza y angustia.
4Invoqué el nombre del Señor: ¡por favor, Señor, pon a salvo mi vida!
5El Señor es clemente y justo, nuestro Dios es compasivo.
6El Señor guarda a los incautos: estando yo sin fuerzas me salvó.
7¡Alma mía, recobra la calma, que el Señor fue bueno contigo!
8Arrancó mi vida de la muerte, mis ojos de las lágrimas, mis pies del empellón.
9Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida.
10¡Yo creía!, cuando decía: qué desgraciado soy.
11Yo pensaba en mi apuro: los humanos son falaces.
12¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?
13Alzaré la copa de la salvación invocando el nombre del Señor.
14y cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo.
15El Señor hace pagar cara la muerte de sus leales.
16¡Favor, Señor, que soy tu siervo! siervo tuyo, hijo de tu esclava. ¡Rompiste mis coyundas!
17Te ofreceré un sacrificio de acción de gracias, invocando el nombre del Señor
18y cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo,
19en los atrios de la casa del Señor, en medio de ti, Jerusalén. Aleluya.